Rabanadas portuguesas

Ingredientes
- 300 gpan (8 rebanadas gruesas, del día anterior)
- 500 mlLeche entera
- 3 ud.Huevo
- 100 gAzúcar (dividido en dos porciones de 50 g)
- 5 gLimón
- 4 gCanela molida (para la leche)
- 500 mlAceite de girasol
Preparación
La corteza dorada y crujiente cede al tenedor y deja ver un interior tierno, empapado en leche aromatizada con limón. El azúcar y la canela se adhieren al pan aún caliente, con el aroma fresco de la ralladura.
- 1
Ponga la leche en un cazo con 50 g de azúcar, la ralladura de limón y 1 g de canela. Caliéntela a fuego bajo, removiendo hasta disolver el azúcar, sin que llegue a hervir. Retire del fuego y deje que se temple.
- 2
Mezcle en un plato los 50 g de azúcar restantes con 3 g de canela. Bata los huevos en un plato hondo hasta integrar por completo las claras y las yemas.
- 3
Sumerja cada rebanada brevemente en la leche templada, lo justo para humedecer la miga sin que pierda firmeza. Deje escurrir el exceso y pásela por el huevo batido.
- 4
Caliente el aceite en una sartén a fuego medio. Fría las rebanadas en tandas pequeñas unos 2 minutos por cada lado, hasta que queden doradas de manera uniforme. Escúrralas sobre papel absorbente y páselas aún calientes por el azúcar con canela.
Preguntas frecuentes
¿Cómo preparar bien este plato?
- Use pan duro pero aún firme; el pan fresco puede romperse al absorber la leche.
- Deje escurrir cada rebanada antes de pasarla por el huevo. El exceso de leche diluye el rebozado y hace saltar el aceite.
- Fría en tandas pequeñas para mantener el aceite caliente; si se enfría, el pan absorbe grasa en vez de dorarse.
¿Cuánto tiempo se conserva este plato?
Se comen mejor calientes, justo después de rebozarlos. Guarde las sobras hasta 1 día en el refrigerador y caliéntelas brevemente en el horno para recuperar algo de crujiente.





