Nutrición para perder peso
Perder peso de forma duradera no se basa en una dieta milagro ni en una pastilla mágica. La ciencia es clara: un déficit calórico moderado, un aporte proteico suficiente, una alimentación de calidad y paciencia constituyen la fórmula probada. Esta guía te explica cómo aplicar estos principios de forma concreta, sin frustraciones.
Pasos
Calcula tu déficit calórico
Un déficit de 300 a 500 kcal al día por debajo de tu TDEE permite una pérdida de 0,3 a 0,5 kg por semana, un ritmo sostenible que preserva la masa muscular. Evita déficits superiores a 700 kcal, ya que disparan la adaptación metabólica y aumentan la pérdida de músculo.
Mantén las proteínas altas
En periodos de déficit, las proteínas protegen tu masa muscular y aumentan la saciedad. Intenta alcanzar entre 1,6 y 2,2 g de proteína por kg de peso corporal. Por ejemplo, para una persona de 75 kg, esto supone entre 120 y 165 g al día, repartidos en 3 o 4 comidas.
Controla las porciones de forma inteligente
Usa trucos sencillos: platos más pequeños, pesa los hidratos una vez para calibrar tu ojo y llena la mitad del plato con verduras. Estas estrategias reducen las calorías sin sensación de privación. La densidad nutricional es tu aliada: mucho volumen para pocas calorías.
Planifica tus comidas con antelación
La planificación elimina las decisiones impulsivas que sabotean la pérdida de peso. Cuando tus comidas están previstas, evitas el fast-food de última hora y el picoteo por aburrimiento. Un plan sencillo para 5 de los 7 días de la semana basta para mantener el rumbo.
Muévete más en tu día a día
Aumentar el NEAT (caminar, escaleras, tareas domésticas) suele ser más eficaz que añadir sesiones de deporte intensas. Intentar dar entre 8 000 y 10 000 pasos al día aumenta tu gasto en unas 300-500 kcal. Combinado con musculación 2 o 3 veces por semana, es la estrategia óptima.
Sé paciente y constante
Perder peso de forma saludable lleva tiempo. Prepárate para estancamientos, fluctuaciones y semanas sin progreso aparente en la báscula. Lo que cuenta es la tendencia en 4 a 8 semanas. La constancia al 80 % supera a la perfección al 100 % seguida de abandono.
La única regla que importa: el balance energético
Para perder grasa, debes consumir menos energía de la que gastas. Es la ley fundamental de la termodinámica aplicada a la nutrición, confirmada por miles de estudios. Ningún alimento, suplemento o timing de comidas puede saltarse este principio.
Esto no significa que solo cuenten las calorías: la fuente de las calorías influye en el hambre, las hormonas, la energía y la composición corporal. Un déficit de 500 kcal basado en proteínas magras, verduras y cereales integrales dará resultados mucho mejores que un déficit idéntico a base de galletas y refrescos.
El error más frecuente es subestimar la ingesta calórica (los estudios muestran una subestimación media del 30 al 50 %) y sobreestimar el gasto físico. Un periodo de seguimiento preciso de unas pocas semanas permite recalibrar tu percepción.
La ventaja térmica de las proteínas
Las proteínas son el macronutriente más saciante: reducen la ghrelina (hormona del hambre) y aumentan el PYY (hormona de la saciedad). Un desayuno rico en proteínas (huevos, yogur griego, queso batido) reduce significativamente la ingesta calórica durante el resto del día.
Además, las proteínas tienen el efecto térmico más elevado: el cuerpo gasta del 20 al 30 % de las calorías proteicas solo para digerirlas. En una ingesta de 150 g de proteínas (600 kcal), se queman de 120 a 180 kcal por la propia digestión.
Finalmente, mantener una ingesta proteica elevada durante un déficit calórico minimiza la pérdida de masa muscular. Los estudios muestran que las personas que consumen 1,6 g/kg de proteínas durante una dieta pierden casi exclusivamente grasa, mientras que las que consumen 0,8 g/kg también pierden músculo.
Dieta sostenible vs dieta crash
Las dietas drásticas (menos de 1 000 kcal/día) producen resultados rápidos pero temporales. Del 80 al 95 % de las personas recuperan el peso perdido en 2 años, a menudo con un excedente. El motivo: adaptación metabólica, pérdida de músculo, frustración psicológica y ausencia de aprendizaje alimentario.
Una dieta sostenible es una que podrías seguir durante años. Incluye todos los grupos de alimentos, permite placeres moderados, se adapta a la vida social y no genera ni obsesión ni culpabilidad. El déficit es moderado (300-500 kcal) y se integran descansos dietéticos.
El mejor enfoque: considera la pérdida de peso como un cambio de hábitos progresivo, no como una prueba temporal. Cambia 1 o 2 hábitos al mes en lugar de trastocarlo todo de golpe. Los resultados son más lentos pero infinitamente más duraderos.
Truco FoodCraft
Calcula tu déficit ideal con FoodCraft
La calculadora de déficit calórico de FoodCraft determina tu TDEE y luego recomienda un déficit adaptado a tu perfil y tu objetivo de pérdida de peso. Te da un objetivo calórico diario realista y una estimación del tiempo necesario para alcanzar tu peso objetivo.
Planificación con IA para la pérdida de peso
La planificación de comidas por IA de FoodCraft crea menús semanales que respetan tu déficit calórico a la vez que maximizan la saciedad y el placer. Prioriza alimentos con alta densidad nutricional, proteínas suficientes y variedad para evitar la monotonía.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor dieta para perder peso?
¿Se puede perder peso sin hacer deporte?
¿Por qué ya no pierdo peso a pesar de mi dieta?
¿Funcionan los supresores del apetito y los quemagrasas?
¿Hay que eliminar los hidratos de carbono para adelgazar?
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