Comer bien siendo estudiante

Entre las clases, los exámenes y la vida social, la alimentación suele ser lo primero que sacrifican los estudiantes. Sin embargo, comer bien con poco presupuesto y tiempo es totalmente posible. Esta guía te ofrece estrategias concretas para alimentar tu cuerpo y tu cerebro sin arruinarte ni pasar horas en la cocina.

Pasos

1

Fija un presupuesto semanal para comida

Con 25 a 40 euros por semana, es posible comer sano si planificas tus compras. Las legumbres secas, los huevos, las verduras de temporada, los copos de avena y el arroz constituyen una base económica y nutritiva. Evita ir a la compra a diario, ya que favorece las compras impulsivas.

2

Domina 5 recetas básicas

Aprende 5 recetas sencillas, rápidas y versátiles: un chili de alubias, un salteado de verduras con arroz, una sopa, pasta con verduras y una tortilla rellena. Estas 5 recetas cubren la semana y se pueden variar hasta el infinito con los ingredientes que tengas.

3

Haz batch cooking el domingo

Invierte 2 horas el domingo para preparar la base de tus comidas de la semana: cocina arroz o pasta, prepara una gran cantidad de legumbres, lava y corta las verduras. Este trabajo previo permite montar las comidas de la semana en solo 10 minutos.

4

Pica de forma inteligente entre clases

Sustituye las barritas de chocolate y las patatas fritas por opciones más nutritivas: plátanos, manzanas, frutos secos (comprados a granel), yogur natural o pan integral con queso. Un snack que combine carbohidratos y proteínas mantiene tu concentración mucho mejor que un pico de azúcar rápido.

5

Hidrátate al menor coste

El agua del grifo es tu mejor aliada: gratis, disponible en todas partes y más controlada que algunas aguas embotelladas. Invierte en una botella reutilizable. El té a granel es mucho más barato que los cafés para llevar y aporta cafeína para estudiar. Limita los refrescos y las bebidas azucaradas.

El mito del presupuesto de comida para estudiantes

Al contrario de lo que se suele pensar, comer sano no tiene por qué ser más caro que comer mal. La pasta, el arroz, las lentejas, los huevos y las verduras de temporada están entre los alimentos más económicos del supermercado. Un kilo de lentejas secas cuesta unos 2 euros y rinde 10 raciones ricas en proteínas y fibra.

El verdadero coste oculto de la comida basura es el de los platos precocinados, los envíos a domicilio y las comidas en restaurantes. Un kebab de 8 euros o un menú de comida rápida de 10 euros sale mucho más caro que una comida casera a base de arroz, verduras y proteínas, estimada en 2 o 3 euros por ración.

Los mercadillos de última hora, las tiendas de liquidación, las aplicaciones contra el desperdicio (como Too Good To Go) y las compras a granel son trucos ideales para reducir la cuenta. Compara los precios por kilo en lugar de por paquete para elegir mejor.

Comidas rápidas para pisos de estudiantes

Con un microondas y dos placas eléctricas ya se puede hacer mucho. Unos huevos revueltos con tostadas y tomate se tardan 5 minutos. Un bol de copos de avena con plátano y canela se prepara en 3 minutos al microondas. Una ensalada de pasta con atún en conserva y maíz está lista en 15 minutos.

Las conservas y los congelados son tus aliados: las verduras congeladas tienen tanto valor nutricional como las frescas (a veces más, ya que se congelan justo después de la cosecha). Las conservas de legumbres, atún y sardinas son fuentes de proteínas prácticas y de larga duración.

Invierte en una arrocera (de 15 a 25 euros): cocina arroz, quinoa, lentejas e incluso verduras al vapor mientras estudias. Un solo aparato que marca la diferencia cuando solo tienes una cocina pequeña.

Alimento para el cerebro en exámenes

El cerebro consume el 20 % de la energía total del cuerpo a pesar de representar solo el 2 % de su peso. Necesita un aporte estable de glucosa, ácidos grasos omega-3, vitaminas del grupo B y hierro para funcionar de forma óptima. Saltarse comidas durante los exámenes es contraproducente.

Los mejores alimentos para la concentración: pescado azul o sardinas en conserva (omega-3 y DHA), frutos secos (magnesio y omega-3), huevos (colina para la memoria), copos de avena (energía lenta), arándanos (antioxidantes neuroprotectores) y chocolate negro de más del 70 %+ (flavonoides).

Para los exámenes, toma comidas ligeras y equilibradas para evitar la somnolencia posprandial. Una comida copiosa rica en carbohidratos refinados antes de un examen provoca una bajada de la atención. Prefiere una ensalada de proteínas o un wrap de pollo con verduras.

Truco FoodCraft

Optimización del presupuesto con FoodCraft

La IA de planificación de comidas de FoodCraft puede optimizar tus menús en función de un presupuesto semanal. Prioriza ingredientes económicos y versátiles, reduciendo el desperdicio al reutilizar los mismos ingredientes en diferentes recetas a lo largo de la semana.

Filtra las recetas rápidas

Entre las 3 200 recetas de FoodCraft, filtra por tiempo de preparación (menos de 15 o 20 min) para encontrar platos adaptados a un horario apretado. Cada receta muestra el coste estimado y los valores nutricionales por ración.

Preguntas frecuentes

¿Cómo comer por 30 euros a la semana?
Es factible con una planificación estricta. Base: arroz/pasta en paquetes grandes, lentejas y garbanzos secos, huevos, verduras de temporada (zanahorias, coles, cebollas), plátanos y manzanas. Proteínas: pollo en oferta, atún en conserva, queso fresco batido básico. Evita los productos de marca y los platos precocinados.
¿Es el comedor universitario una buena opción?
Sí, los comedores universitarios suelen ofrecer comidas equilibradas a precios reducidos (unos 3,30 euros en 2025). Suele ser la mejor relación calidad-nutrición-precio disponible. Elige el plato con proteínas, las verduras de guarnición y una fruta en lugar de un postre azucarado. Es una opción más sana y barata que la comida rápida.
¿Son tan malos los fideos instantáneos?
Ocasionalmente no suponen un problema. Sin embargo, si se consumen a diario, son demasiado ricos en sodio y grasas saturadas, y pobres en proteínas, fibra, vitaminas y minerales. Mejóralos añadiendo un huevo, verduras congeladas y un chorrito de salsa de soja para obtener una comida más completa.
¿Cómo evitar el «freshman 15» (aumento de peso en el primer año)?
El aumento de peso en el primer año está relacionado con el consumo de alcohol, las comidas tardías, el picoteo por estrés y la reducción de la actividad física. Mantén una rutina alimentaria, limita el alcohol (muy calórico: 7 kcal/g), mantén una actividad física aunque sea ligera y duerme lo suficiente.

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