
Tarta de tomate y mostaza
Una masa quebrada crujiente coronada con una fina capa de mostaza y tomates fundentes. El queso derretido amalgama todos los sabores mientras las hierbas provenzales perfuman la cocina con su aroma mediterráneo.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 1 pieceMasa quebrada~259 cal/por porción(lista para usar)Vegan
- 2 tbspMostaza~11 cal/por porción(estilo Dijon)VeganGluten-free
- 4 pieceTomate redondo~35 cal/por porción(en rodajas)VeganGluten-free
- 100 gQueso Emmental~93 cal/por porción(rallado)Gluten-free
- 1 tbspHierbas de Provenza~11 cal/por porción(secas)VeganGluten-free
- 1 tbspAceite de oliva virgen extra~34 cal/por porción(un chorrito)VeganGluten-free
- 1 pinchSal marina grisVeganGluten-free
- 1 pinchPimienta negra molidaVeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Precalentado y preparación del molde
Precalienta el horno a 200°C. Forra un molde para tarta con la masa quebrada y pincha el fondo con un tenedor para evitar que suba o se formen burbujas durante el horneado.
5 minLa base de mostaza
Extiende la mostaza por todo el fondo de la tarta utilizando el dorso de una cuchara. Asegúrate de que sea una capa fina y uniforme para no humedecer la masa en exceso.
2 minCorte y montaje
Corta los tomates en rodajas uniformes. Disponlas en círculos sobre la mostaza, solapándolas un poco entre sí, ya que perderán volumen y encogerán durante la cocción.
8 minSazonado y horneado
Espolvorea el queso emmental, las hierbas provenzales, sal y pimienta al gusto. Remata con un buen chorrito de aceite de oliva. Hornea durante 35 minutos hasta que los bordes estén dorados y los tomates luzcan tiernos.
35 min
Consejos del chef
- •Si los tomates están muy jugosos, espolvorea una cucharada de sémola de trigo sobre la mostaza antes de colocar los tomates; esto absorberá el exceso de líquido y mantendrá la masa crujiente.
- •Saca la masa de la nevera justo en el último momento para que esté bien fría, se mantenga firme y sea mucho más fácil de manipular.
Conservación
Puedes conservar lo que sobre en la nevera hasta 48 horas. Para recalentarla, utiliza siempre el horno; el microondas ablandaría la masa y perdería su textura.