
Tarta de Ciruelas Quetsche
Una base de masa quebrada mantecosa que sostiene hileras apretadas de ciruelas púrpuras. Al hornearse, la fruta se tierniza, liberando un jugo vibrante que se vuelve púrpura intenso bajo una lluvia de canela.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 0.7 pieceMasa sablée~184 cal/por porción(lista para usar)Vegan
- 533.3 gCiruela morada deshuesada~62 cal/por porción(cortadas por la mitad)VeganGluten-free
- 33.3 gAzúcar moreno~33 cal/por porción(para espolvorear)VeganGluten-free
- 0.7 tspCanela en polvo~4 cal/por porción(mezclada con el azúcar)VeganGluten-free
- 20 gPan rallado~18 cal/por porción(para la base)Vegan
- 533.3 gCiruela damascena fresca~69 cal/por porción(deshuesadas y cortadas por la mitad)VeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Forrar el molde
Extiende la masa quebrada sobre un molde para tarta. Pincha el fondo con un tenedor para evitar que suba durante la cocción. Es fundamental que la masa esté bien fría al entrar al horno para que mantenga su forma perfecta.
Preparar la base
Esparce el pan rallado uniformemente sobre la base de la masa. Esta capa actuará como un escudo, absorbiendo el exceso de jugo de las ciruelas y evitando que la tarta se humedezca de más.
Decorar con la fruta
Corta las ciruelas frescas por la mitad y retira el hueso. Colócalas verticalmente sobre la masa, bien apretadas unas contra otras; la tarta debe quedar densa y generosamente cubierta de fruta.
Endulzar y hornear
Espolvorea el azúcar moreno y la canela sobre la fruta. Hornea a 180°C. La tarta estará lista cuando la masa luzca dorada y el jugo de las ciruelas comience a burbujear con un color irresistible.
Consejos del chef
- •No deshueses la fruta con demasiada antelación para evitar que suelte sus jugos antes de entrar al horno.
- •Esta tarta gana con el reposo: está aún más deliciosa al día siguiente, cuando los aromas de la canela se han fundido completamente con la fruta.
Conservación
Se conserva perfectamente durante 48 horas a temperatura ambiente, protegida por un paño seco. Evita guardarla en la nevera, ya que el frío ablanda la masa crujiente.