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Tarta de Ciruelas Quetsche

Tarta de Ciruelas Quetsche

Una base de masa quebrada mantecosa que sostiene hileras apretadas de ciruelas púrpuras. Al hornearse, la fruta se tierniza, liberando un jugo vibrante que se vuelve púrpura intenso bajo una lluvia de canela.

0
traditionalseasonal
20min
Preparación
35min
Cocción
Fácil
Dificultad

Nutrición (por porción)

370
Calorías
5g
Proteínas
66g
Carbohidratos
11g
Grasas
Spark IA
Inteligencia contextual

Ingredientes

4
  • 0.7 piece
    Masa sablée
    ~184 cal/por porción
    (lista para usar)
  • 533.3 g
    Ciruela morada deshuesada
    ~62 cal/por porción
    (cortadas por la mitad)
  • 33.3 g
    Azúcar moreno
    ~33 cal/por porción
    (para espolvorear)
  • 0.7 tsp
    Canela en polvo
    ~4 cal/por porción
    (mezclada con el azúcar)
  • 20 g
    Pan rallado
    ~18 cal/por porción
    (para la base)
  • 533.3 g
    Ciruela damascena fresca
    ~69 cal/por porción
    (deshuesadas y cortadas por la mitad)

Alérgenos

glutenmilk
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Instrucciones

0/4
  1. Forrar el molde

    Extiende la masa quebrada sobre un molde para tarta. Pincha el fondo con un tenedor para evitar que suba durante la cocción. Es fundamental que la masa esté bien fría al entrar al horno para que mantenga su forma perfecta.

  2. Preparar la base

    Esparce el pan rallado uniformemente sobre la base de la masa. Esta capa actuará como un escudo, absorbiendo el exceso de jugo de las ciruelas y evitando que la tarta se humedezca de más.

  3. Decorar con la fruta

    Corta las ciruelas frescas por la mitad y retira el hueso. Colócalas verticalmente sobre la masa, bien apretadas unas contra otras; la tarta debe quedar densa y generosamente cubierta de fruta.

  4. Endulzar y hornear

    Espolvorea el azúcar moreno y la canela sobre la fruta. Hornea a 180°C. La tarta estará lista cuando la masa luzca dorada y el jugo de las ciruelas comience a burbujear con un color irresistible.

Consejos del chef

  • No deshueses la fruta con demasiada antelación para evitar que suelte sus jugos antes de entrar al horno.
  • Esta tarta gana con el reposo: está aún más deliciosa al día siguiente, cuando los aromas de la canela se han fundido completamente con la fruta.

Conservación

Se conserva perfectamente durante 48 horas a temperatura ambiente, protegida por un paño seco. Evita guardarla en la nevera, ya que el frío ablanda la masa crujiente.

4.8
22 reseñas
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Tarta de Ciruelas Quetsche | FoodCraft