
Quiche de Espinacas
Una masa quebrada crujiente que envuelve un relleno cremoso y espinacas frescas salteadas en mantequilla. Con un acabado perfectamente dorado y el aroma embriagador de la nuez moscada recién salida del horno.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 1 pieceMasa quebrada~259 cal/por porción(lista para usar)Vegan
- 500 gEspinaca~43 cal/por porción(frescas, sin tallos)VeganGluten-free
- 3 pieceHuevo~53 cal/por porción(enteros)Gluten-free
- 200 mlNata~124 cal/por porción(nata líquida o crema de leche)Gluten-free
- 100 mlLeche entera~16 cal/por porciónGluten-free
- 100 gQueso Emmental~93 cal/por porción(rallado)Gluten-free
- 20 gMantequilla dulce~37 cal/por porciónGluten-free
- 1 pinchNuez moscada~1 cal/por porción(rallada)VeganGluten-free
- 1 pinchSal marina grisVeganGluten-free
- 1 pinchPimienta negra molidaVeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Preparación de la base
Cubre un molde para tarta con la masa quebrada. Pincha el fondo con un tenedor para que no suba durante el horneado y resérvala en el frigorífico.
5 minSalteado de las espinacas
Saltea las espinacas en una sartén con mantequilla hasta que pierdan su volumen. Escúrrelas con firmeza en un colador para eliminar toda el agua; este paso es crucial para que la base no quede blanda.
10 minPreparación del relleno
En un bol, bate los huevos con la nata y la leche. Sazona con sal, pimienta y una pizca generosa de nuez moscada. La mezcla debe quedar fina y homogénea.
5 minMontaje y horneado
Distribuye las espinacas troceadas sobre la base de masa. Vierte la crema por encima y espolvorea el queso emmental rallado. Hornea a 180 °C hasta que la quiche esté firme al tacto y luzca un precioso tono dorado.
35 min
Consejos del chef
- •Exprime las espinacas como si te fuera la vida en ello; de lo contrario, la quiche soltará agua al cortarla.
- •La quiche estará en su punto cuando el centro se infle ligeramente; volverá a su sitio conforme se enfríe.
Conservación
Se mantiene perfecta durante 3 días en la nevera. Recaliéntala siempre en el horno a 150 °C para preservar el toque crujiente de la masa.