
Queso Fresco con Miel
Una deliciosa rodaja de queso fresco de textura suave y húmeda, bañada con un chorrito de miel de abeja color ámbar. Las nueces en mitades aportan ese toque crujiente imprescindible para equilibrar el dulzor lácteo.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 400 gQueso fresco~299 cal/por porción(bien escurrido)Gluten-free
- 4 tbspMiel~50 cal/por porción(líquida)Gluten-free
- 50 gNueces peladas~89 cal/por porción(enteras)VeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Corte del queso
Saca el queso fresco de la nevera. Córtalo en rodajas o cuñas de aproximadamente 1,5 cm de grosor. El cuchillo debe deslizarse suavemente para que el corte sea limpio y no rompa el queso.
5 minPresentación
Coloca las láminas de queso extendidas sobre un plato bien frío. Evita que se amontonen demasiado para que sea más fácil servirlas y cada trozo luzca por igual.
2 minEl toque de miel
Vierte la miel en un hilo constante y fluido sobre el queso. Deja que bañe la superficie y empiece a resbalar delicadamente por los bordes de cada porción.
2 minFinal crujiente
Trocea las nueces groseramente con las manos y espárcelas sobre la miel. Deben quedar visibles para aportar ese contraste de texturas tan especial al plato.
1 min
Consejos del chef
- •Es fundamental servir el queso muy frío para crear un contraste delicioso con la miel a temperatura ambiente.
- •Si la miel está demasiado espesa, caliéntala unos segundos para que recupere su fluidez y bañe el queso perfectamente.
- •Escurre muy bien el queso sobre papel absorbente antes de cortarlo para evitar que el suero diluya la miel y empañe la presentación.
Conservación
Consumir inmediatamente. El queso ya cortado se puede conservar hasta 24 horas en el frigorífico en un recipiente hermético, siempre y cuando no se haya añadido la miel todavía.