
Pissaladière
Una masa de pan tierna y elástica coronada por una generosa capa de cebollas pochadas, casi caramelizadas. El toque salino de las anchoas y el sutil amargor de las aceitunas negras equilibran magistralmente el dulzor natural de la cebolla dorada.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 500 gHarina de trigo~438 cal/por porción(tamizada)Vegan
- 250 mlAgua mineral(tibia)VeganGluten-free
- 20 gLevadura fresca de panadería~6 cal/por porción(desmenuzada)VeganGluten-free
- 100 mlAceite de oliva virgen extra~225 cal/por porción(para la masa y para el sofrito)VeganGluten-free
- 10 gSal marina gris(fina)VeganGluten-free
- 1.5 kgCebolla amarilla~135 cal/por porción(en juliana fina)VeganGluten-free
- 100 gAnchoas~32 cal/por porción(en filetes)Gluten-free
- 50 gOliva negra~22 cal/por porción(enteras)VeganGluten-free
- 2 gTomillo~1 cal/por porción(solo las hojas)VeganGluten-free
- 1 pieceLaurel(entero)VeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Preparar la masa de pan
En un bol, mezcla la harina, la levadura desmenuzada, la sal y el aceite de oliva. Vierte el agua tibia poco a poco mientras integras los ingredientes. Amasa con energía hasta que la masa esté elástica y suave. Deja fermentar tapada con un paño durante 1 hora o hasta que doble su volumen.
15 minPochar las cebollas
Corta las cebollas en juliana fina. Llévalas a una sartén con aceite de oliva, tomillo y laurel. Cocina a fuego muy lento y con la sartén tapada. El secreto es que no lleguen a dorarse, sino que se vuelvan translúcidas y fundentes, con una textura casi cremosa.
45 minMontar la bandeja
Extiende la masa sobre una bandeja previamente aceitada. Reparte la compota de cebolla de forma uniforme por toda la superficie. Dispón los filetes de anchoa formando un enrejado de rombos y coloca una aceituna en el centro de cada uno.
10 minHornear y dorar
Hornea a 220°C hasta que los bordes estén dorados y crujientes. El centro debe mantenerse tierno y jugoso bajo la abundante capa de cebolla.
20 min
Consejos del chef
- •No añadas sal a las cebollas durante la cocción; las anchoas aportarán todo el punto salino necesario durante el horneado.
- •La paciencia es la clave: las cebollas deben sudar muy despacio sin tostarse nunca para que conserven su dulzor natural.
Conservación
Se conserva perfectamente durante 2 días en el frigorífico. Se disfruta al máximo tibia o a temperatura ambiente.