
Patatas asadas con ajo y romero
Una piel dorada y crujiente que esconde un corazón tierno y mantecoso. El aroma de los dientes de ajo asados y el romero tostado inunda la cocina mientras se doran lentamente en grasa de pato.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 800 gPatata~160 cal/por porción(peladas y cortadas en cubos)VeganGluten-free
- 6 pieceAjo~7 cal/por porción(machacados con su piel)VeganGluten-free
- 3 tbspGrasa de pato~101 cal/por porciónGluten-free
- 3 pieceRomero~2 cal/por porción(ramas enteras)VeganGluten-free
- 1 pinchSal marina grisVeganGluten-free
- 1 pinchPimienta negra molidaVeganGluten-free
Instrucciones
0/5Preparación y corte
Pela las patatas y córtalas en cubos uniformes de unos 3 cm para garantizar una cocción homogénea. Enjuágalas bajo el grifo con agua fría para eliminar el almidón superficial.
10 minBlanquear los tubérculos
Sumerge los cubos en agua hirviendo con sal durante 5 minutos. La punta de un cuchillo debe entrar con facilidad, pero el cubo debe mantenerse firme. Escurre bien y deja que el vapor se evapore por completo.
8 minSellar en la grasa
Calienta la grasa de pato en una sartén amplia. Cuando esté bien caliente, añade las patatas; deben chisporrotear al contacto. No las toques durante 5 minutos para permitir que se forme una costra dorada.
10 minInfusionar los aromáticos
Añade los dientes de ajo machacados con su piel y las ramas de romero. Baja el fuego y continúa la cocción, removiendo ocasionalmente, hasta que todos los lados estén dorados y rígidos al tacto.
25 minToque final y salado
Pásalas a papel absorbente para retirar el exceso de grasa. Condimenta inmediatamente con sal marina gris. La piel debe verse inflada, ligera y extremadamente crujiente.
2 min
Consejos del chef
- •No remuevas las patatas demasiado pronto; deja que la reacción de Maillard haga su magia y cree esa costra protectora.
- •Dejar el ajo con su piel permite que se confite por dentro sin quemarse, evitando cualquier rastro de amargor.
Conservación
Se conservan hasta 2 días en la nevera. Recaliéntalas siempre en una sartén para recuperar su textura crujiente; evita el microondas, ya que ablanda la piel.