Volver a las recetas
Pasta con Mantequilla y Salvia

Pasta con Mantequilla y Salvia

Pasta bañada en una sedosa mantequilla avellanada con un aroma irresistible a frutos secos tostados, realzada por hojas de salvia que se vuelven delicadamente crujientes al calor. Una salsa perfectamente emulsionada con un acabado brillante que se abraza a cada hebra de pasta.

0
comfort-foodtraditionalquick-mealvegetarian
5min
Preparación
10min
Cocción
Fácil
Dificultad

Nutrición (por porción)

582
Calorías
17g
Proteínas
76g
Carbohidratos
23g
Grasas
Spark IA
Inteligencia contextual

Ingredientes

4
  • 400 g
    Pasta seca
    ~364 cal/por porción
    (tipo spaghetti o linguine)
  • 80 g
    Mantequilla dulce
    ~150 cal/por porción
    (cortada en cubos)
  • 15 piece
    Salvia fresca
    ~6 cal/por porción
    (hojas enteras)
  • 60 g
    Parmesano
    ~62 cal/por porción
    (finamente rallado)
  • 1 pinch
    Sal marina gris
    (para el agua de cocción)
  • 1 pinch
    Pimienta negra molida
    (recién molido)
  • 4 L
    Agua mineral
    (para hervir)

Alérgenos

glutenmilk
Cambiar a modo cocina¿Ingredientes listos? ¡Inicia el modo paso a paso!

Instrucciones

0/3
  1. Cocción de la pasta

    Sumerge la pasta en agua mineral hirviendo generosamente sazonada con sal marina gris. Cocina hasta que esté firme al dente. Es fundamental reservar un cuenco del agua de cocción antes de escurrirla.

    8 min
  2. Preparación de la mantequilla avellanada

    En una sartén, derrite la mantequilla a fuego medio. Cuando empiece a espumar y desprenda ese característico aroma a avellana tostada, añade las hojas de salvia. Deben freírse ligeramente hasta volverse casi traslúcidas.

    4 min
  3. Emulsión final

    Añade la pasta escurrida a la sartén con un cucharón del agua de cocción. Espolvorea el parmesano y remueve con energía. La grasa de la mantequilla y el almidón del agua deben unirse para crear una crema sedosa que napa la cuchara.

    3 min

Consejos del chef

  • Nunca tires toda el agua de la pasta: es el 'oro líquido' que amalgama la mantequilla y el queso en una textura perfecta.
  • La mantequilla avellanada está lista cuando deja de chisporrotear y huele a nuez; vigílala de cerca para que no llegue a quemarse.

Conservación

Disfrutar de inmediato. La pasta con mantequilla pierde su textura cremosa y sedosa a medida que se enfría.

4.4
74 reseñas
Valora esta receta:
Pasta con Mantequilla y Salvia | FoodCraft