
Papas rústicas machacadas con mantequilla salada
Una pulpa tierna que se deshace al paso del tenedor, ligada por una mantequilla de aromas tostados. La textura se mantiene rústica, con trozos visibles que aportan carácter y una presencia inigualable en el paladar.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 800 gPatata~160 cal/por porción(peladas)VeganGluten-free
- 60 gMantequilla con sal~110 cal/por porción(fría y en cubos)Gluten-free
- 50 mlNata~31 cal/por porción(líquida)Gluten-free
- 2 tbspPerejil~4 cal/por porción(finamente picado)VeganGluten-free
- 1 pinchSal marina grisVeganGluten-free
- 1 pinchPimienta negra molidaVeganGluten-free
- 1 pieceAjoopcional~1 cal/por porción(finamente picado)VeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Cocción de las papas
Coloca las papas peladas en una olla con agua fría y una pizca de sal marina. Lleva a ebullición. Estarán listas cuando la punta de un cuchillo entre sin resistencia, deslizándose como si fuera mantequilla.
20 minSecado de las papas
Escurre las papas y devuélvelas a la olla caliente con el fuego ya apagado durante un minuto. Es vital que el vapor escape para que la pulpa quede seca y absorba mucho mejor la materia grasa.
2 minMachacado rústico
Aplasta las papas toscamente con un tenedor mientras incorporas la mantequilla salada fría cortada en cubos. No buscamos un puré sedoso, sino una mezcla heterogénea donde los trozos aún sean protagonistas.
5 minLigado y sazón
Añade la crema y el perejil picado, junto con un toque de pimienta negra recién molida. Mezcla lo justo para que la salsa envuelva cada trozo sin llegar a convertir el conjunto en una pasta uniforme.
3 min
Consejos del chef
- •El gran secreto es el secado tras el escurrido: si las papas conservan humedad, la mantequilla no logrará penetrar en la pulpa y el sabor será menos intenso.
- •Evita trabajar la mezcla en exceso; si te pasas, el almidón se activará y hará que el puré adquiera una textura elástica y gomosa.
Conservación
Se mantiene perfecto en refrigeración hasta 48 horas. Para recalentar, hazlo suavemente en un cazo con un chorrito de leche para devolverle su textura cremosa.