
Nattō Casero
Tiernas habas de soja unidas por esos característicos hilos blancos y elásticos de una fermentación perfecta. Posee un potente aroma terroso, con matices que recuerdan al queso y un profundo sabor umami.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 500 gSemillas de soja enteras~551 cal/por porción(seca)VeganGluten-free
- 2 LAgua mineral(para el remojo)VeganGluten-free
- 10 gNatto~5 cal/por porción(para la inoculación)VeganGluten-free
- 2 tbspSalsa de sojaopcional~4 cal/por porción(para el aliño final)Vegan
- 1 tspMostazaopcional~2 cal/por porción(como acompañamiento)VeganGluten-free
- 1 pieceCebolletaopcional~2 cal/por porción(finamente picada)VeganGluten-free
- 1 pinchCultivo de Bacillus subtilis nattoopcional(diluida en una cucharadita de agua estéril tibia)VeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/5Remojo de las legumbres
Lava bien la soja y déjala en remojo con agua mineral al menos durante 12 horas: los granos deben duplicar su tamaño y pasar de una forma redonda a una ovalada.
720 minCocción al vapor
Cocina la soja al vapor. Sabrás que está lista cuando el grano se deshaga sin resistencia al presionarlo entre el pulgar y el meñique. Mientras tanto, esteriliza todos tus utensilios con agua hirviendo.
180 minInoculación
Con la soja aún muy caliente, mézclala con una pequeña cantidad de nattō o con el cultivo de Bacillus subtilis diluido. El calor ayuda a que la bacteria se propague rápidamente por toda la legumbre.
10 minFermentación controlada
Pasa la soja a un recipiente limpio, cúbrelo con un paño estéril y mantén una temperatura constante de 40°C durante 24 horas. Aparecerá una fina película blanca y el aroma se volverá inconfundible.
1440 minMaduración en frío
Lleva el nattō al frigorífico por otras 24 horas. Este descanso estabiliza la fermentación y permite que los filamentos se vuelvan mucho más elásticos y resistentes.
1440 min
Consejos del chef
- •La higiene es fundamental: hierve cada recipiente y cuchara que utilices para evitar la aparición de moho u otras bacterias.
- •Bate con energía antes de comer: cuanto más remuevas, más blancos, cremosos y abundantes serán los hilos.
Conservación
Consérvalo en un recipiente hermético en el frigorífico hasta por 7 días. Se puede congelar perfectamente para detener el proceso de fermentación.