
Mochi de Jazmín
Una cobertura sedosa y elástica con la resistencia justa al morder. El corazón de alubias blancas es suave y fundente, impregnado con una fragancia floral de té que envuelve delicadamente el paladar.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 150 gAlubia blanca~43 cal/por porción(cocidas y escurridas)VeganGluten-free
- 100 gAzúcar blanco~100 cal/por porciónVeganGluten-free
- 10 gTé~6 cal/por porción(de jazmín)VeganGluten-free
- 100 gHarina de arroz~89 cal/por porciónVeganGluten-free
- 200 mlAgua mineralVeganGluten-free
- 50 gFécula de patata~44 cal/por porción(para espolvorear)VeganGluten-free
- 100 gHarina de arroz glutinoso~89 cal/por porción(tamizada)VeganGluten-free
Instrucciones
0/4Infusión aromática
Calienta el agua mineral hasta alcanzar los 80°C. Infusiona el té durante 5 minutos hasta que el líquido adquiera un tono amarillo pálido y un aroma floral intenso. Cuela y deja atemperar un poco.
5 minPreparación del Shiro-an de jazmín
Tritura las alubias blancas ya cocidas con 40 g de azúcar y 30 ml de la infusión de té. Pasa la mezcla por un colador de malla fina para obtener una pasta finísima que nape la espátula. Si fuera necesario, redúcela en un cazo para que pierda humedad y gane cuerpo.
15 minCocción de la masa de mochi
Mezcla la harina de arroz y la harina de arroz glutinoso con el azúcar restante y 150 ml de té. Cocina a fuego lento sin dejar de remover. La masa se volverá translúcida y pegajosa, formando una bola elástica que se despega limpiamente de las paredes del recipiente.
10 minFormado y sellado
Espolvorea generosamente la superficie de trabajo con fécula de patata. Divide la masa en 4 porciones y aplánalas formando discos. Coloca una bolita de pasta de alubia en el centro y cierra el mochi pellizcando los bordes para sellarlo por completo.
15 min
Consejos del chef
- •Manipula la masa mientras todavía esté caliente; es mucho más maleable y fácil de moldear.
- •No escatimes con el almidón; la masa de mochi es traicionera y tiende a pegarse en todas partes.
Conservación
Consúmelo en el mismo día. Evita refrigerarlo, ya que el frío endurece el arroz y arruina su característica textura tierna.