
Mizu Yokan
Una gelatina de judía roja fresca y traslúcida que se deshace delicadamente en el paladar. Su textura es firme al tacto, pero se transforma instantáneamente en una sensación acuosa y dulce irresistible.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 4 gAgar-agar~3 cal/por porción(en polvo)VeganGluten-free
- 350 mlAgua mineral(fría)VeganGluten-free
- 40 gAzúcar blanco~40 cal/por porción(granulado)VeganGluten-free
- 1 pinchSal marina gris(fina)VeganGluten-free
- 300 gPasta de judía roja (Koshian)~90 cal/por porción(lista para usar)VeganGluten-free
Instrucciones
0/5Hidratar el agar-agar
Vierte el agua mineral en un cazo y espolvorea el agar-agar en polvo. Bate enérgicamente con las varillas para dispersarlo bien y evitar que se formen grumos.
2 minActivar la gelatina
Lleva la mezcla a ebullición a fuego medio. Mantén un hervor suave durante 2 minutos sin dejar de remover. El líquido debe volver a verse perfectamente cristalino, lo que indica que el agar se ha activado correctamente.
3 minIntegrar los sabores
Añade el azúcar blanco y la pizca de sal. Remueve hasta que los cristales se disuelvan por completo. La sal es el secreto para realzar y potenciar las notas profundas de la judía.
2 minMezclar con la pasta de legumbre
Incorpora la pasta de judía roja (anko) poco a poco. Presiónala contra las paredes del cazo con una espátula para integrarla totalmente con el líquido hasta obtener una textura oscura, lisa y homogénea.
3 minMoldeado y reposo
Vierte la preparación en un molde rectangular. Deja que temple a temperatura ambiente y luego trasládalo a la nevera. La gelatina estará en su punto cuando esté bien firme y fría al tacto.
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Consejos del chef
- •Pasa la mezcla por un colador de malla fina antes de verterla en el molde para eliminar burbujas de aire y asegurar una textura impecable.
- •Nunca omitas la pizca de sal; es el ingrediente clave para equilibrar el dulzor de la pasta de judía y darle complejidad al sabor.
Conservación
Conserva en la nevera dentro de un recipiente hermético hasta un máximo de 3 días. Evita la congelación, ya que rompería la delicada estructura del agar-agar.