
Kuzu Mochi
Una textura elástica y traslúcida que regala una frescura única en cada bocado. El contraste entre la delicadeza del mochi y el sabor tostado de la harina de soja resulta, sencillamente, espectacular.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 100 gFécula de patata~87 cal/por porción(tamizada)VeganGluten-free
- 40 gAzúcar blanco~40 cal/por porciónVeganGluten-free
- 400 mlAgua mineralVeganGluten-free
- 4 tbspHarina de soja integral~69 cal/por porción(para el Kinako)VeganGluten-free
- 2 tbspMelaza de caña~23 cal/por porción(para rociar)VeganGluten-free
- 100 gKuzuko (fécula de kuzu)~90 cal/por porción(finamente triturado si viene en terrones)Vegan
Alérgenos
Instrucciones
0/5Disolución en frío
En un cazo de fondo grueso, mezcla el kuzuko con el azúcar blanco y el agua mineral. Remueve con las varillas hasta que la mezcla sea perfectamente homogénea y no queden grumos. Si vas a utilizar también fécula de patata, incorpórala en este paso.
5 minCocción y gelatinización
Cocina a fuego medio, removiendo constantemente con una espátula de madera. Verás que la mezcla pasa de un color blanco a volverse traslúcida y muy pegajosa. Una vez sea transparente, sigue trabajando la masa con energía durante 2 minutos más para conseguir esa elasticidad tan característica.
10 minEnfriamiento
Vierte la masa en un molde cuadrado ligeramente humedecido. Alisa la superficie con una espátula mojada. Sumerge la base del molde en una bandeja con agua muy fría para que la textura asiente rápidamente.
15 minTostado de la soja
En una sartén seca, tuesta la harina de soja a fuego lento. Remueve sin parar hasta que adquiera un precioso tono dorado y desprenda un aroma a frutos secos. Deja enfriar.
5 minCorte y emplatado
Desmolda el mochi y córtalo en cubos de unos 3 cm con un cuchillo húmedo. Reboza cada pieza en la harina de soja tostada (kinako). Sirve de inmediato, bañando los cubos con un hilo de melaza de caña para aportar profundidad al sabor.
5 min
Consejos del chef
- •No dejes de remover en ningún momento durante la cocción; de lo contrario, el almidón se pegará al fondo y se formarán grumos opacos.
- •Es fundamental que el cuchillo esté bien mojado al cortar los cubos, pues la masa es muy pegajosa y podría romperse.
- •Disfrútalo el mismo día; el frío de la nevera endurece la textura y arruina su transparencia cristalina.
Conservación
Consumir en el transcurso de unas horas a temperatura ambiente, cubierto con un paño húmedo. No refrigerar.