
Gratinado Saboyano
Rodajas de patata tiernas bañadas en caldo, coronadas con una costra dorada y crujiente de queso Beaufort. El aroma a queso fundido y ajo frotado inunda la cocina nada más salir del horno.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 1 kgPatata~200 cal/por porción(peladas y cortadas en rodajas finas)VeganGluten-free
- 200 gQueso Beaufort~202 cal/por porción(rallado)Gluten-free
- 50 gMantequilla dulce~94 cal/por porción(a temperatura ambiente)Gluten-free
- 1 pieceAjo~1 cal/por porción(diente cortado por la mitad)VeganGluten-free
- 1 pinchSal marina grisVeganGluten-free
- 1 pinchPimienta negra molidaVeganGluten-free
- 1 pinchNuez moscada~1 cal/por porciónVeganGluten-free
- 500 mlCaldo de res~11 cal/por porción(caliente)Gluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Preparación de las patatas
Pela y lava las patatas. Córtalas en rodajas muy finas con ayuda de una mandolina. No las vuelvas a enjuagar tras el corte para conservar el almidón, que es el secreto para ligar el caldo.
15 minAromatizar el molde
Corta un diente de ajo por la mitad y frota con fuerza el fondo y los laterales de una fuente para horno. A continuación, úntala generosamente con una parte de la mantequilla.
5 minMontaje del gratinado
Coloca las rodajas de patata en capas sucesivas. Entre capa y capa, añade una pizca de sal, pimienta, nuez moscada y un puñado de queso Beaufort rallado. Termina con una capa generosa de queso.
10 minAñadir el caldo y hornear
Vierte el caldo de buey caliente sobre las patatas hasta que cubra justo el nivel de estas. Distribuye el resto de la mantequilla en trocitos por encima. Hornea a 180°C hasta que, al pinchar con un cuchillo, este entre como en mantequilla.
60 min
Consejos del chef
- •No laves las patatas después de cortarlas; su almidón es la clave para conseguir un caldo con cuerpo que las envuelva a la perfección.
- •El gratinado está en su punto cuando el caldo se ha absorbido por completo y la parte superior luce una costra dorada y crujiente irresistible.
Conservación
Se conserva perfectamente 3 días en la nevera. Recaliéntalo en el horno a 150°C cubierto con papel de aluminio para evitar que el queso se reseque.