
Gambas al Ajillo (Camarones al Ajillo)
Gambas nacaradas que chisporrotean en un aceite de oliva virgen hirviendo, infusionado con ajos dorados y un toque de guindilla. Una elaboración rápida donde el aceite se convierte en una salsa corta, vibrante y profundamente aromática.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 500 gGamba~124 cal/por porción(peladas)Gluten-free
- 6 pieceAjo~7 cal/por porción(laminado finamente)VeganGluten-free
- 150 mlAceite de oliva virgen extra~337 cal/por porciónVeganGluten-free
- 1 pieceChile~2 cal/por porción(cortado en aros)VeganGluten-free
- 0.5 piecePerejil liso(picado)VeganGluten-free
- 2 tbspVino blanco seco~4 cal/por porciónVeganGluten-free
- 1 tspPimentón ahumado~6 cal/por porciónVeganGluten-free
- 1 pinchSal marina grisVeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Preparación de los aromáticos
Pela los ajos y córtalos en láminas muy finas, casi transparentes. Pica el perejil fresco de forma tosca y corta la guindilla en aros finos.
5 minInfusionar el aceite
En una sartén o, idealmente, en una cazuela de barro, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade el ajo y la guindilla. En cuanto el ajo empiece a 'bailar' en el aceite y a tomar un tono dorado, desprendiendo todo su aroma, prepárate para el siguiente paso.
3 minSalteado de las gambas
Sube la intensidad del fuego e incorpora las gambas al aceite hirviendo. Verás cómo cambian de un tono grisáceo a un rosa nacarado en menos de dos minutos. Estarán listas en cuanto se curven ligeramente sobre sí mismas.
2 minEl toque final
Desglasa con un chorrito de vino blanco seco, añade una pizca de sal y pimentón ahumado. Espolvorea el perejil picado y sirve inmediatamente, mientras el aceite todavía burbujea con alegría en el plato.
1 min
Consejos del chef
- •No permitas que el ajo se dore demasiado; si llega a quemarse, se volverá amargo y arruinará el sabor de todo el aceite.
- •Seca las gambas a conciencia con papel de cocina antes de echarlas al fuego para evitar salpicaduras y asegurar un salteado rápido y preciso.
Conservación
Degustar inmediatamente. Si se recalientan, las gambas pierden su jugosidad y adquieren una textura gomosa poco agradable.