
Conos de Parmesano con Queso Fresco
Una crujiente y dorada teja de parmesano que se deshace en la boca, revelando una suave mousse de queso fresco. El aroma embriagador del queso tostado se funde a la perfección con las notas herbales y refrescantes del cebollino recién picado.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 150 gParmesano~154 cal/por porción(finamente rallado)Gluten-free
- 200 gQueso fresco~150 cal/por porción(bien frío)Gluten-free
- 15 gCebollino fresco~1 cal/por porción(finamente picada)VeganGluten-free
- 1 pinchPimienta negra molida(para sazonar)VeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Horneado de las tejas
Precalienta el horno a 180°C. Sobre una bandeja con papel de hornear, forma pequeños montoncitos de parmesano rallado. Extiéndelos ligeramente con el dorso de una cuchara hasta obtener discos finos. Hornea hasta que el queso burbujee y adquiera un tono dorado suave.
8 minMoldeado de los conos
Retira la bandeja del horno. Espera apenas 10 segundos para que el queso empiece a tomar cuerpo sin perder su flexibilidad. Despega cada teja con una espátula y enróllala de inmediato alrededor de un molde cónico. Presiona la unión durante unos segundos hasta que el queso se enfríe, se endurezca y se vuelva quebradizo.
5 minPreparación de la mousse
En un bol, trabaja el queso fresco con un tenedor hasta que esté completamente suave y cremoso. Incorpora el cebollino picado y un toque de pimienta. Es fundamental que la crema mantenga una consistencia firme para que el cono no se humedezca demasiado rápido.
5 minRelleno y acabado
Con la ayuda de una manga pastelera, rellena delicadamente los conos de parmesano ya fríos con la preparación de queso. Sirve al instante para preservar ese irresistible contraste entre el crujiente exterior y el corazón fundente.
2 min
Consejos del chef
- •Si las tejas se endurecen demasiado rápido en la bandeja y no puedes moldearlas, devuélvelas al horno unos 30 segundos para que recuperen su elasticidad.
- •No es necesario salar el relleno: el parmesano ya aporta toda la potencia de sal necesaria para equilibrar el bocado.
Conservación
Deben consumirse inmediatamente después de rellenarlos para evitar que la humedad del queso ablande la estructura crujiente del parmesano.