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Civet de liebre

Civet de liebre

Presas de liebre que se deshacen con solo tocarlas, bañadas en una salsa oscura, aterciopelada y brillante. El aroma del vino tinto reducido, el tomillo y la panceta ahumada invadirá toda tu cocina.

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comfort-foodtraditionalslow-cooked
30min
Preparación
150min
Cocción
Difícil
Dificultad

Nutrición (por ración)

716
Calorías
66g
Proteínas
14g
Hidratos
27g
Grasas
Spark IA
Inteligencia contextual

Ingredientes

4
  • 1 kg
    Carne de liebre
    ~278 cal/por ración
    (troceada)
  • 0.7 L
    Vino tinto
    ~126 cal/por ración
    (con cuerpo)
  • 133.3 g
    Beicon ahumado en dados
    ~91 cal/por ración
    (para la guarnición)
  • 1.3 ud.
    Cebolla amarilla
    ~18 cal/por ración
    (en juliana)
  • 1.3 ud.
    Zanahoria
    ~6 cal/por ración
    (cortada en rodajas)
  • 2 ud.
    Ajo
    ~2 cal/por ración
    (machacado)
  • 0.7 ud.
    Bouquet garni
    ~6 cal/por ración
    (fresco)
  • 26.7 g
    Harina de trigo
    ~23 cal/por ración
    (para espolvorear)
  • 33.3 g
    Mantequilla dulce
    ~62 cal/por ración
    (para cocinar)
  • 66.7 ml
    Sangre de buey
    ~14 cal/por ración
    (para ligar la salsa)
  • 166.7 g
    Champiñón
    ~9 cal/por ración
    (cortados en cuartos)
  • 6.7 ud.
    Cebolleta
    ~14 cal/por ración
    (enteras)
  • 0.7 cdta.
    Pimienta negra en grano
    ~3 cal/por ración
    (enteros)
  • 0.7 cdta.
    Sal marina gris
  • 1.3 cda.
    Aceite de girasol
    ~45 cal/por ración
  • 33.3 ml
    Coñac
    ~19 cal/por ración

Alérgenos

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Instrucciones

0/6
  1. Marinar la carne

    En un recipiente amplio, coloca los trozos de liebre junto con la cebolla en juliana, las zanahorias en rodajas, los ajos machacados, la pimienta en grano y el bouquet garni. Cubre generosamente con el vino tinto. Deja marinar en la nevera durante 24 horas para que el vino infusione la carne y la enternezca.

    1440 min
  2. Sellar y flamear la liebre

    Escurre y seca meticulosamente cada pieza de carne. En una olla de hierro fundido (tipo cocotte), calienta el aceite y la mantequilla. Sella la liebre a fuego vivo hasta que se forme una costra dorada y apetitosa por todos sus lados. Vierte el coñac y flambea inmediatamente para aportar una profundidad amaderada. Una vez se apaguen las llamas, retira la carne y reserva.

    15 min
  3. Espolvorear y desglasar

    En la misma olla, saltea las verduras de la marinada. Espolvorea la harina (técnica de 'singer') y remueve durante 2 minutos para que se cocine y pierda el sabor a crudo. Incorpora de nuevo la carne y vierte el vino de la marinada. Desglasa bien el fondo de la olla para recuperar todos los jugos caramelizados.

    10 min
  4. Cocción lenta y pausada

    Lleva la mezcla a ebullición y, acto seguido, reduce el fuego al mínimo. Tapa la olla y deja que hierva a fuego lento durante unas 2 horas. Sabrás que la liebre está en su punto cuando la carne se desprenda del hueso sin resistencia alguna.

    120 min
  5. Preparar la guarnición

    Mientras tanto, en una sartén aparte, saltea los dados de panceta ahumada, las cebollitas francesas enteras y los champiñones troceados. Deben quedar bien dorados, crujientes y llenos de sabor.

    15 min
  6. Ligar la salsa con sangre

    Retira la carne y las verduras de la olla. Si la salsa está muy líquida, redúcela hasta que napa el dorso de una cuchara. Fuera del fuego, incorpora la sangre de buey mientras bates enérgicamente con unas varillas. Verás cómo la salsa se espesa y adquiere un brillo espectacular. Importante: no permitas que vuelva a hervir después de este paso.

    10 min

Consejos del chef

  • Jamás dejes que la salsa hierva una vez añadida la sangre, ya que se cortaría y perdería su textura sedosa.
  • Si no consigues sangre fresca, puedes usar dos onzas de chocolate negro (70% cacao) para conseguir ese color oscuro y un brillo envidiable.
  • El secreto de este plato está en la reducción: la salsa debe tener el cuerpo suficiente para abrazar la carne de forma impecable.

Conservación

Se conserva perfectamente durante 3 días en la nevera. De hecho, está todavía más sabroso si se recalienta al día siguiente a fuego muy suave.

4.7
20 reseñas
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