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Carpaccio de Ternera con Parmesano

Carpaccio de Ternera con Parmesano

Láminas de ternera traslúcidas y sedosas, realzadas por la acidez del limón y el carácter picante de la rúcula. El aceite de oliva aporta un acabado brillante que envuelve delicadamente la carne.

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raw-foodclassic-french
20min
Preparación
0min
Cocción
Fácil
Dificultad

Nutrición (por ración)

437
Calorías
39g
Proteínas
4g
Hidratos
30g
Grasas
Spark IA
Inteligencia contextual

Ingredientes

4
  • 600 g
    Solomillo de ternera
    ~225 cal/por ración
    (en una pieza limpia)
  • 60 g
    Parmesano
    ~62 cal/por ración
    (en lascas)
  • 100 g
    Rúcula
    ~7 cal/por ración
    (lavada y seca)
  • 4 cda.
    Aceite de oliva virgen extra
    ~135 cal/por ración
  • 1 ud.
    Limón
    ~6 cal/por ración
    (para zumo)
  • 1 pizca
    Flor de sal
  • 1 pizca
    Pimienta negra molida
  • 2 cda.
    Alcaparras
    ~2 cal/por ración
    (escurridas)

Alérgenos

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Instrucciones

0/4
  1. Dar firmeza a la carne

    Coloca el solomillo de ternera en el congelador durante 30 minutos. La carne debe estar firme al tacto sin llegar a congelarse, lo que permitirá realizar cortes limpios, finos y uniformes.

    30 min
  2. Cortar en láminas

    Con un cuchillo muy afilado, corta láminas casi transparentes. Distribúyelas sobre platos fríos sin amontonarlas para que el aliño penetre de forma homogénea en cada pieza.

    10 min
  3. Aliñar y aderezar

    Exprime el limón directamente sobre la carne y vierte un hilo generoso de aceite de oliva hasta que brille. La reacción ácida del cítrico transformará sutilmente el aspecto y la textura de la ternera.

    5 min
  4. Toques finales

    Reparte la rúcula en el centro y corona con lascas de parmesano obtenidas con un pelador. Añade las alcaparras bien escurridas y termina con una pizca de flor de sal y pimienta negra recién molida.

    5 min

Consejos del chef

  • Utiliza platos enfriados previamente en la nevera para mantener la carne a la temperatura ideal de servicio.
  • Si las láminas resultan demasiado gruesas, colócalas entre dos hojas de film transparente y aplánalas con suavidad usando el lateral de la hoja de un cuchillo ancho.

Conservación

Consumir inmediatamente tras su preparación. No se recomienda guardar debido a la naturaleza de la carne cruda y la acción del limón sobre ella.

4.3
29 reseñas
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