
Cancoillotte con Salchicha de Morteau
Una crema de queso fundido, suave y elástica, que desprende aromas a ajo y vino blanco. Patatas tiernas y el toque ahumado de la auténtica salchicha de Morteau completan este plato rústico del Franco Condado.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 1 pieceSalchicha de Morteau~249 cal/por porción(entera)Gluten-free
- 800 gPatata~160 cal/por porción(peladas)VeganGluten-free
- 100 mlVino blanco seco~14 cal/por porción(estilo Jura)VeganGluten-free
- 2 pieceAjo~2 cal/por porción(finamente picado)VeganGluten-free
- 50 gMantequilla dulce~94 cal/por porción(en dados pequeños y fríos)Gluten-free
- 1 pinchSal marina grisVeganGluten-free
- 1 pinchPimienta negra molidaVeganGluten-free
- 250 gQueso Metton~94 cal/por porción(desmenuzado)Gluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Cocción de la guarnición
Coloca la salchicha de Morteau en una olla con agua fría. Lleva a un hervor suave y cocina durante 25 minutos sin pinchar la piel. A mitad de la cocción, añade las patatas peladas a la misma olla para que absorban todo el sabor ahumado del embutido.
25 minHidratación del metton
Desmenuza finamente el metton en un cazo de fondo grueso. Vierte el vino blanco seco y añade el ajo picado. Deja reposar durante 10 minutos para que los granos de queso se hidraten y absorban el líquido.
10 minFundido y textura elástica
Calienta a fuego muy lento, removiendo constantemente con una cuchara de madera. El queso debe fundirse despacio hasta convertirse en una crema lisa, homogénea y brillante que nape la cuchara con una textura fluida.
10 minEmulsión final con mantequilla
Retira del fuego e incorpora los dados de mantequilla fría, batiendo con energía para emulsionar la mezcla. Ajusta el punto de sal y pimienta. Sirve la cancoillotte fundente de inmediato sobre la salchicha troceada y las patatas.
5 min
Consejos del chef
- •Nunca pinches la salchicha de Morteau; si lo haces, sus jugos y su esencia ahumada se perderán en el agua de cocción.
- •Es vital que el metton se funda muy lentamente; si el calor es excesivo, el queso se volverá granuloso en lugar de quedar elástico y sedoso.
Conservación
Se conserva perfectamente durante 1 semana en la nevera dentro de un tarro hermético. Para consumirlo de nuevo, caliéntalo suavemente en un cazo con un chorrito de vino blanco para recuperar su fluidez.