
Berenjena Glaseada con Miso
Una pulpa tan tierna que se deshace en la boca, resguardada bajo un glaseado brillante y profundo. El aroma a miso tostado y mirin caramelizado te transportará directamente a una auténtica izakaya japonesa.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 4 pieceBerenjena~57 cal/por porción(cortadas por la mitad)VeganGluten-free
- 6 tbspAceite de girasol~203 cal/por porciónVeganGluten-free
- 6 tbspMiso~42 cal/por porciónVeganGluten-free
- 4 tbspMirin~20 cal/por porciónVeganGluten-free
- 2 tbspSake~10 cal/por porciónVeganGluten-free
- 2 tbspAzúcar blanco~30 cal/por porciónVeganGluten-free
- 2 tspSemillas de sésamo~15 cal/por porciónVeganGluten-free
- 2 pieceCebolleta~4 cal/por porción(finamente picada)VeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Preparación de la berenjena
Corta las berenjenas por la mitad longitudinalmente. Marca la pulpa realizando cortes en forma de diamante con la punta de un cuchillo, sin llegar a atravesar la piel; esto permitirá que el calor y la salsa penetren hasta el corazón.
5 minSellado y cocción
Calienta aceite en una sartén. Sella las berenjenas con la carne hacia abajo hasta que adquieran un color dorado intenso. Dales la vuelta y cocina a fuego medio hasta que la pulpa esté completamente suave al tacto.
10 minReducción del glaseado
En un cazo pequeño, combina el miso, el mirin, el sake y el azúcar. Calienta a fuego suave removiendo constantemente. La salsa debe espesar hasta que sea capaz de napar el dorso de una cuchara.
3 minGlaseado y gratinado
Extiende generosamente el glaseado sobre la pulpa de las berenjenas. Gratina en el horno durante 2 minutos hasta que la superficie burbujee y caramelice sin quemarse. Decora con semillas de sésamo y cebolleta fresca picada.
2 min
Consejos del chef
- •No omitas el marcado en diamante; es lo que garantiza que la berenjena se cocine uniformemente sin quedar con esa textura esponjosa poco deseada.
- •Si notas que el glaseado queda demasiado espeso, añade apenas unas gotas de agua para aligerar la mezcla.
Conservación
Se conservan perfectamente hasta 2 días en la nevera. Recaliéntalas suavemente en el horno para mantener su textura sedosa.