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Ancas de Rana al Ajillo y Perejil

Ancas de Rana al Ajillo y Perejil

Carne delicada y nacarada, sellada en mantequilla avellanada hasta que la piel queda dorada y crujiente. El aroma intenso del ajo fresco y el perejil envuelve cada pieza en una salsa verde brillante y sedosa.

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traditionalfrench-classicbistro
15min
Preparación
10min
Cocción
Intermedio
Dificultad

Nutrición (por ración)

382
Calorías
34g
Proteínas
12g
Hidratos
21g
Grasas
Spark IA
Inteligencia contextual

Ingredientes

4
  • 800 g
    Ancas de rana
    ~140 cal/por ración
    (limpias y secas)
  • 50 g
    Harina de trigo
    ~44 cal/por ración
    (para enharinar)
  • 100 g
    Mantequilla dulce
    ~187 cal/por ración
    (en trozos)
  • 4 ud.
    Ajo
    ~4 cal/por ración
    (finamente picado)
  • 1 ud.
    Perejil
    (finamente picado)
  • 1 ud.
    Limón
    ~6 cal/por ración
    (para el zumo)
  • 1 pizca
    Flor de sal
  • 1 pizca
    Pimienta negra molida

Alérgenos

glutenmilk
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Instrucciones

0/4
  1. Preparación y enharinado

    Seca cuidadosamente las ancas de rana con un paño limpio. Pásalas por harina de trigo y sacúdelas con energía para eliminar cualquier exceso. Deben quedar ligeramente cubiertas, sin que se formen grumos.

    5 min
  2. Sellado en mantequilla avellanada

    Derrite la mantequilla en una sartén amplia. Cuando empiece a espumar y desprenda ese aroma característico a avellana tostada, añade las ancas sin amontonarlas. Deja que se doren de 4 a 5 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo hasta que estén bien doraditas.

    5 min
  3. El toque de ajo y perejil

    Incorpora el ajo y el perejil picados a la sartén. Baña las ancas con la mantequilla espumosa usando una cuchara para que se impregnen de todo el sabor. El ajo debe dorarse ligeramente sin quemarse para mantener su dulzor. Salpimienta con sal marina y pimienta al gusto.

    3 min
  4. Acabado cítrico

    Exprime el limón directamente sobre las ancas mientras chisporrotean. El zumo desglasará los jugos de la sartén, aportando la acidez necesaria para equilibrar la suntuosidad de la mantequilla.

    2 min

Consejos del chef

  • Seca las ancas a la perfección; de lo contrario, se cocerán al vapor en lugar de sellarse y quedar crujientes.
  • La mantequilla avellanada (beurre noisette) es la clave: debe oler a galleta tostada justo antes de añadir la carne.
  • Añade el ajo solo al final; si se tuesta demasiado, se volverá amargo y arruinará el delicado sabor de la rana.

Conservación

Consumir de inmediato. La carne de rana pierde su textura y su punto crujiente al recalentarse.

4.2
11 reseñas
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