
Alubias Tradicionales con Tocino
Alubias tiernas que se deshacen en la boca, impregnadas con la untuosidad ahumada de la panceta. Una salsa corta, oscura y melosa que envuelve cada grano con pura intensidad.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 500 gHaba pelada~124 cal/por porción(puestas a remojo si son secas)VeganGluten-free
- 250 gPanceta de cerdo curada~169 cal/por porción(en dados grandes)Gluten-free
- 1 pieceCebolla~15 cal/por porción(en juliana)VeganGluten-free
- 2 pieceAjo~2 cal/por porción(machacado)VeganGluten-free
- 2 tbspMelaza de caña~23 cal/por porciónVeganGluten-free
- 100 mlVino blanco seco~14 cal/por porciónVeganGluten-free
- 2 pieceTomillo~4 cal/por porción(fresco)VeganGluten-free
- 1 pieceLaurelVeganGluten-free
- 1 pinchPimienta negra en grano(molida)VeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Desalado y preparación del cerdo
Coloca la panceta en una olla con agua fría. Lleva a ebullición y blanquea durante 5 minutos para eliminar el exceso de sal. Escurre y corta en dados generosos de unos 2 cm.
10 minDorado y sofrito de aromas
En una olla de fondo grueso, dora los dados de cerdo hasta que la grasa se vuelva translúcida. Incorpora la cebolla en juliana y el ajo machacado. Deja que tomen color suavemente sin llegar a quemarse.
10 minDesglasado y especias
Desglasa con el vino blanco, raspando bien el fondo para recuperar los jugos. Añade las alubias, la melaza, el tomillo, el laurel y la pimienta. Cubre con agua apenas hasta sumergir los ingredientes.
5 minCocción lenta a fuego suave
Tapa y cocina a fuego muy lento. La salsa debe reducirse hasta quedar espesa y brillante. Las alubias estarán listas cuando estén tiernas hasta el corazón pero mantengan su forma íntegra.
95 min
Consejos del chef
- •Nunca añadas sal al principio; el tocino curado y la reducción de la salsa ya aportan toda la sal necesaria.
- •Si la salsa espesa demasiado antes de que las alubias estén en su punto, añade un chorrito de agua caliente para aligerar la cocción.
Conservación
Se conserva perfectamente durante 3 días en la nevera. De hecho, el plato gana en sabor si se recalienta suavemente al día siguiente.