
Tortitas de Camote (Batata)
Un bocado tierno y elástico con una costra ligeramente caramelizada. El dulzor terroso del camote se equilibra a la perfección con el toque crujiente de las semillas de sésamo tostadas.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 500 gBatata~102 cal/por porción(pelado y troceado)VeganGluten-free
- 150 gHarina de arroz~134 cal/por porciónVeganGluten-free
- 50 gAlmidón de maíz~46 cal/por porciónVeganGluten-free
- 80 gAzúcar moreno~79 cal/por porciónVeganGluten-free
- 2 tbspSemillas de sésamo~43 cal/por porción(para la cobertura)VeganGluten-free
- 3 tbspAceite de cacahuete~101 cal/por porción(para freír)VeganGluten-free
- 50 mlAgua mineralopcional(cantidad necesaria para ajustar la textura)VeganGluten-free
- 1 pinchSal marina grisVeganGluten-free
- 100 gHarina de arroz glutinoso~89 cal/por porciónVeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/5Cocción del camote
Pela los camotes y córtalos en rodajas. Cocínalos al vapor hasta que la pulpa esté tan tierna que se deshaga fácilmente con un tenedor.
20 minPreparación del puré
Machaca los camotes aún calientes hasta obtener un puré terso y sin grumos. Incorpora el azúcar moreno y una pizca de sal marina hasta que se disuelvan por completo.
5 minLigado de la masa
Añade la harina de arroz, la harina de arroz glutinoso y el almidón de maíz. Amasa a mano hasta lograr una textura suave que no se pegue a los dedos. Si notas la masa muy seca, añade un chorrito de agua mineral.
10 minFormado y acabado
Forma pequeñas tortitas gruesas. Presiona uno de los lados sobre las semillas de sésamo para que queden bien integradas en la masa.
10 minDorado en sartén
Calienta el aceite en una sartén. Sella las tortitas a fuego medio hasta que la costra esté dorada y crujiente por ambos lados, manteniendo un interior suave y tierno.
10 min
Consejos del chef
- •La masa debe sentirse como plastilina suave: si se agrieta al formarla, añade un poquito más de agua.
- •No te pases con el dulce; el camote ya aporta sus propios azúcares naturales de forma excepcional.
Conservación
Consérvalas hasta 2 días en el refrigerador. Para recuperar su textura crujiente, dales un golpe de calor en una sartén seca.