Volver a las recetas
Sardinas a la plancha

Sardinas a la plancha

Una piel crujiente y tostada que protege una carne jugosa con puro sabor a mar. El aroma del pescado marcado a fuego, fundiéndose con el ajo y el perejil, evoca la esencia vibrante de los puertos pesqueros mediterráneos.

1visitas0
seafoodspanishgrill
10min
Preparación
6min
Cocción
Fácil
Dificultad

Nutrición (por ración)

632
Calorías
59g
Proteínas
2g
Hidratos
43g
Grasas
Spark IA
Inteligencia contextual

Ingredientes

4
  • 12 ud.
    Sardina
    ~480 cal/por ración
    (enteras y evisceradas)
  • 4 cda.
    Aceite de oliva virgen extra
    ~135 cal/por ración
  • 3 ud.
    Ajo
    ~3 cal/por ración
    (finamente picado)
  • 20 g
    Perejil liso
    ~2 cal/por ración
    (picado fresco)
  • 2 ud.
    Limón
    ~12 cal/por ración
    (en gajos)
  • 1 pizca
    Sal marina gris

Alérgenos

pescado
Pasar al modo cocina¿Ingredientes listos? ¡Activa el modo paso a paso!

Instrucciones

0/4
  1. Preparación del pescado

    Seca las sardinas meticulosamente con un paño limpio o papel de cocina. La piel debe estar completamente seca para evitar que se pegue a la superficie y lograr esa costra dorada tan característica.

    5 min
  2. El toque aromático

    Pica finamente los dientes de ajo y el perejil fresco. Mézclalos en un cuenco con una parte del aceite de oliva para crear un aliño fragante; el aceite protegerá el ajo para que no se queme amargando el plato.

    5 min
  3. El asado a fuego vivo

    Calienta la plancha hasta que esté humeante y pincela con una gota de aceite. Coloca las sardinas: el chisporroteo debe ser inmediato. Déjalas sellar durante 3 minutos sin tocarlas, hasta que la piel se desprenda de forma natural.

    3 min
  4. Acabado y sazón

    Da la vuelta a las sardinas con delicadeza. Rocía con la picada de ajo y perejil y espolvorea con sal marina gorda. Cocina otros 2 o 3 minutos. Sirve inmediatamente, bien calientes, acompañadas de gajos de limón para aportar acidez.

    3 min

Consejos del chef

  • La plancha debe estar a una temperatura extrema, casi humeando, para que la piel se caramelice al instante sin adherirse.
  • Solo dales la vuelta una vez. Si al intentar levantarlas oponen resistencia, es que aún no se ha formado la costra necesaria.
  • Utiliza sal marina gorda o sal en escamas para conseguir un contraste crujiente delicioso en cada bocado.

Conservación

Consumir en el momento. El pescado a la plancha pierde su jugosidad y textura al recalentarse.

4.6
22 reseñas
Puntúa esta receta: