
Salmorejo Cordobés Tradicional
Una crema de tomate densa y aterciopelada, emulsionada con aceite de oliva con la delicadeza de una mayonesa. Su textura es sedosa, de las que abrazan la cuchara, y ofrece un contraste magistral entre el crujiente del jamón y el bocado tierno del huevo.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 1000 gTomate redondo~44 cal/por porción(muy maduros, pelados)VeganGluten-free
- 200 gPan blanco~141 cal/por porción(miga de pan asentado)Vegan
- 150 mlAceite de oliva virgen extra~337 cal/por porción(de gran calidad (AOVE))VeganGluten-free
- 1 pieceAjo~1 cal/por porción(sin el germen interior)VeganGluten-free
- 2 tbspVinagre de vino tinto~2 cal/por porciónVeganGluten-free
- 1 pinchFlor de salVeganGluten-free
- 2 pieceHuevo duro~34 cal/por porción(picado)Gluten-free
- 100 gJamón serrano~59 cal/por porción(en virutas pequeñas)Gluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Preparación de los tomates
Lava y escalda los tomates. Tritúralos a conciencia hasta obtener un zumo fino y homogéneo. Si buscas una textura impecable, pásalos por un colador de malla fina o un chino para retirar cualquier resto de semillas.
5 minRemojo del pan
Incorpora la miga de pan blanco troceada al zumo de tomate. Deja que repose unos 5 minutos para que la miga se empape bien, se hidrate y se ablande por completo.
5 minEmulsión con aceite
Añade el ajo y el vinagre. Vuelve a batir mientras viertes el aceite de oliva virgen extra en un hilo constante. Verás cómo la mezcla espesa, adquiere un tono anaranjado y alcanza una textura cremosa, casi como una pomada.
5 minEmplatado y guarnición
Mantén en frío hasta el momento de servir. Corona cada cuenco con huevo duro picado y unas virutas de jamón serrano. Remata con un hilo de aceite y una pizca de sal marina.
5 min
Consejos del chef
- •Usa tomates muy maduros; ese es el verdadero secreto para lograr un color vibrante y un sabor profundo.
- •La emulsión debe ser firme: si le das la vuelta a la cuchara, el salmorejo debe quedarse adherido un instante antes de caer.
- •No te saltes el tiempo de reposo en la nevera; este plato alcanza su gloria servido bien frío.
Conservación
Se conserva perfectamente hasta 48 horas en el frigorífico dentro de un recipiente hermético. No se recomienda congelar.