
Pudín de Coco Tailandés (Khanom Krok)
Una fina y crujiente base que esconde un corazón de coco fundente y cremoso. El contraste entre el dulzor y el toque salino de la crema es fascinante, rematado con el frescor de la cebolleta que equilibra perfectamente su untuosidad.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 150 gHarina de arroz~134 cal/por porción(tamizada)VeganGluten-free
- 50 gArroz tailandés~44 cal/por porción(cocido y frío)VeganGluten-free
- 400 mlLeche de coco~199 cal/por porción(bien agitada)Gluten-free
- 60 gAzúcar de palma~57 cal/por porción(finamente picado)VeganGluten-free
- 200 mlCrema de coco~87 cal/por porción(espesa)Gluten-free
- 1 pinchSal marina grisVeganGluten-free
- 2 pieceCebolleta~4 cal/por porción(finamente laminada)VeganGluten-free
- 100 mlAgua de cal~4 cal/por porción(de grado alimentario)VeganGluten-free
Instrucciones
0/4Preparación de la base crujiente
Mezcla el arroz tailandés ya cocido con la leche de coco, la harina de arroz, el azúcar de palma y el agua de cal. La masa debe quedar perfectamente lisa, fluida y sin ningún rastro de granos de arroz.
10 minPreparación de la crema salada
En un bol aparte, combina la crema de coco con la sal gris. Esta mezcla debe mantener su textura cremosa para crear ese corazón fundente tan característico del pudín.
5 minCocción y montaje
Calienta una sartén de moldes semiesféricos previamente engrasada. Vierte la masa de la base hasta llenar tres cuartas partes de cada hueco. Espera un minuto hasta que los bordes blanqueen y añade entonces una cucharadita de la crema salada en el centro. Corona con la cebolleta picada.
10 minToque final
Tapa la sartén y cocina hasta que los bordes estén dorados y se despeguen por sí solos. La cáscara debe sentirse rígida y muy crujiente al tacto.
5 min
Consejos del chef
- •La sartén debe estar humeante antes de verter la masa para sellar la costra al instante.
- •No te excedas con la cebolleta; debe ser solo un matiz herbal que no opaque el sabor principal del coco.
Conservación
Disfrútalo recién hecho, directo de la sartén. No se recomienda guardar ni recalentar, ya que la base perdería su delicado crujiente.