
Pudín de Mango Chino
Una textura sedosa que se deshace al instante en el paladar. La intensidad del mango maduro se equilibra magistralmente con el dulzor envolvente de la leche de coco. El secreto está en su punto justo de firmeza: debe quedar tierno y con ese movimiento vibrante tan característico.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 500 gMango~89 cal/por porción(pulpa triturada)VeganGluten-free
- 80 gAzúcar blanco~80 cal/por porciónVeganGluten-free
- 200 mlLeche de coco~100 cal/por porciónGluten-free
- 10 gGelatina~9 cal/por porción(rehidratada)Gluten-free
- 100 mlAgua mineralVeganGluten-free
- 1 tbspLimón~1 cal/por porción(exprimido)VeganGluten-free
Instrucciones
0/5Hidratación de la gelatina
Sumerge las hojas de gelatina en un bol con agua muy fría. Deben ablandarse por completo y volverse traslúcidas antes de pasar al siguiente paso.
5 minElaboración del almíbar
En un cazo pequeño, calienta el agua mineral con el azúcar blanco. Remueve con paciencia hasta que el líquido sea totalmente cristalino. Retira del fuego, añade la gelatina bien escurrida y mezcla suavemente hasta que se disuelva.
5 minTratamiento de la fruta
Extrae la pulpa de los mangos y tritúrala a conciencia junto con el zumo de limón. El objetivo es obtener un puré aterciopelado, fino y sin rastro de fibras.
10 minEl ensamblaje
Incorpora la leche de coco al almíbar aún templado y vierte la mezcla sobre el puré de mango. Bate con unas varillas de forma delicada hasta que el color sea uniforme y brillante.
5 minReposo y frío
Reparte la mezcla en moldes individuales y reserva en la nevera durante al menos 4 horas. Sabrás que el pudín está en su punto cuando ofrezca una ligera resistencia al presionarlo suavemente con el dedo.
5 min
Consejos del chef
- •Para un dulzor natural insuperable, utiliza mangos que estén muy maduros, casi blandos al tacto.
- •Si el mango resulta algo fibroso, no dudes en pasar el puré por un colador de malla fina o chino para garantizar esa textura de seda.
Conservación
Se mantiene impecable durante 48 horas en la nevera, siempre bien cubierto con film transparente para que no pierda su humedad ni absorba olores.