
Pollo al Jengibre
Trozos de pollo tiernos y nacarados, envueltos en una salsa oscura y brillante que se adhiere a la carne. El picante vibrante del jengibre fresco invade el paladar, mientras que el aceite de sésamo aporta un toque tostado persistente.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 600 gPechuga de pollo~183 cal/por porción(cortado en dados)Gluten-free
- 3 pieceAjo~3 cal/por porción(picado finamente)VeganGluten-free
- 3 tbspSalsa de soja~6 cal/por porciónVegan
- 2 tbspVino de arroz~11 cal/por porciónVeganGluten-free
- 1 tbspAlmidón de maíz~14 cal/por porciónVeganGluten-free
- 1 tspAzúcar moreno~5 cal/por porciónVeganGluten-free
- 2 tbspAceite de cacahuete~67 cal/por porciónVeganGluten-free
- 1 tspAceite de sésamo~11 cal/por porciónVeganGluten-free
- 2 pieceCebolleta~2 cal/por porción(en rodajas finas)VeganGluten-free
- 40 gJengibre fresco~8 cal/por porción(pelado y en láminas finas)VeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Preparación del pollo
Corta el pollo en dados de unos 3 cm. En un bol, mezcla la carne con el vino de arroz y una cucharada de salsa de soja. Deja marinar durante 10 minutos para que los sabores penetren bien.
10 minSellado a fuego vivo
Calienta el aceite en un wok o sartén amplia hasta que empiece a humear. Añade los trozos de pollo y deja que se doren sin remover enseguida para conseguir una costra ligera y dorada; luego, saltea con energía.
4 minAromas y espesado
Incorpora el ajo picado y el jengibre cortado en láminas finas. Cuando el aroma del jengibre invada la cocina, espolvorea el almidón de maíz para cubrir los trozos. Vierte el resto de la salsa de soja y el azúcar.
3 minReducción y acabado
La salsa debe hervir y espesar al instante hasta napar la cuchara. Apaga el fuego en cuanto la mezcla adquiera una consistencia almibarada. Añade la cebolleta en rodajas y el aceite de sésamo para dar un brillo irresistible.
3 min
Consejos del chef
- •No cocines el pollo en exceso: la carne debe ofrecer cierta resistencia elástica al tacto para mantenerse jugosa por dentro.
- •Corta el jengibre en una juliana muy fina (tipo cerillas) para que suelte todo su aroma sin resultar fibroso al morder.
Conservación
Consérvalo en la nevera hasta 48 horas. Recaliéntalo suavemente en una sartén con un chorrito de agua para aligerar la salsa y recuperar su textura sedosa.