
Pizza de Prosciutto y Rúcula
Una masa fina y crujiente coronada con mozzarella fundida. El jamón curado, añadido en el último momento, aporta un irresistible toque salino sobre un lecho de rúcula fresca con matices picantes.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 800 gMasa de pan~500 cal/por porción(a temperatura ambiente)Vegan
- 500 gMozzarella de búfala~325 cal/por porción(bien escurrida y troceada a mano)Gluten-free
- 200 gJamón de Parma~124 cal/por porción(cortado en lonchas muy finas)Gluten-free
- 100 gRúcula~7 cal/por porción(lavada y bien seca)VeganGluten-free
- 2 pieceAjo~2 cal/por porción(picado finamente)VeganGluten-free
- 4 tbspAceite de oliva virgen extra~135 cal/por porción(para el toque final)VeganGluten-free
- 2 tspOrégano~7 cal/por porción(seco)VeganGluten-free
- 2 pinchSal marina grisVeganGluten-free
- 400 mlSalsa de tomate~49 cal/por porción(natural y espeso)VeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Preparación de la base
Pica finamente el ajo. En un bol, mezcla el coulis de tomate con el ajo, una pizca de sal y el orégano. Es fundamental que la salsa sea espesa para que la masa no se humedezca y pierda su textura.
5 minFormado de la masa
Extiende la masa sobre una superficie enharinada. Trabájala con las manos desde el centro hacia los bordes para desplazar el aire hacia el contorno. El centro debe quedar muy fino, mientras que los bordes deben ser más gruesos y aireados.
5 minCobertura y horneado
Reparte la salsa de tomate sobre la masa y distribuye los trozos de mozzarella. Hornea a 250°C. Sabrás que está lista cuando los bordes estén dorados y firmes, y el queso burbujee con intensidad.
10 minAcabado en crudo
Saca la pizza del horno e, inmediatamente, coloca las lonchas de jamón de Parma y la rúcula. El calor residual hará que la grasa del jamón empiece a brillar, liberando todo su aroma sin perder su delicadeza.
2 min
Consejos del chef
- •Precalienta el horno al máximo con la bandeja o piedra dentro para provocar un choque térmico inmediato que haga la masa más crujiente.
- •Nunca hornees el jamón curado; el calor excesivo lo volvería demasiado salado y arruinaría su textura sedosa.
Conservación
Consúmela al momento para disfrutar del contraste entre el crujido de la masa y la frescura de la rúcula.