
Pez sable negro con plátano
Filetes de pescado blanco nacarado que se deshacen bajo una costra dorada. El plátano frito aporta un dulzor meloso que contrasta a la perfección con la vibrante acidez del maracuyá.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 600 gPez sable~188 cal/por porción(filetes sin piel)Gluten-free
- 2 piecePlátano~53 cal/por porción(cortados por la mitad)VeganGluten-free
- 2 pieceAjo~2 cal/por porción(picado finamente)VeganGluten-free
- 2 tbspZumo de lima~1 cal/por porciónVeganGluten-free
- 80 gHarina de trigo~70 cal/por porciónVegan
- 2 pieceHuevo~35 cal/por porción(batidos)Gluten-free
- 150 mlAceite de cacahuete~337 cal/por porciónVeganGluten-free
- 3 pieceMaracuyá con semillas~38 cal/por porción(pulpa extraída)VeganGluten-free
- 1 pinchSal marina grisVeganGluten-free
- 1 pinchPimienta negra molidaVeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/5Marinar el pescado
Frota los filetes de pez sable con ajo picado, sal y pimienta. Rocía con zumo de lima y deja reposar durante 15 minutos para que la carne gane firmeza y sabor.
15 minPreparar el rebozado
Pasa cada filete por harina, sacudiendo el exceso, y luego sumérgelos en el huevo batido. Busca un rebozado fino, ligero y uniforme.
5 minFreír el pescado
Calienta aceite de cacahuete en una sartén amplia. Fríe el pescado hasta que la costra esté bien dorada y crujiente. Escurre sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
6 minDorar los plátanos
Corta los plátanos por la mitad a lo largo. Saltéalos en la misma sartén con un poco de aceite limpio hasta que estén tiernos, dorados y ligeramente caramelizados.
4 minReducir la salsa
Calienta la pulpa de maracuyá a fuego lento hasta que espese y nape el dorso de una cuchara. Salsea generosamente sobre el pescado y el plátano justo antes de servir.
5 min
Consejos del chef
- •Evita sobrecocinar el pescado: en cuanto el centro esté opaco, retíralo del fuego para que quede jugoso.
- •Elige plátanos que estén maduros pero firmes al tacto; así mantendrán su forma sin deshacerse al freírlos.
Conservación
Es fundamental disfrutar este plato recién hecho para apreciar el contraste de texturas y el crujiente del rebozado.