
Pasta con Espinacas y Parmesano
Pasta tierna bañada en mantequilla de ajo con espinacas salteadas. El queso parmesano aporta una textura cremosa y una nota de umami deliciosa que amalgama todo el plato sin resultar pesado.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 400 gPasta seca~364 cal/por porción(tipo linguine o espaguetis)Vegan
- 500 gEspinaca~43 cal/por porción(frescas y sin tallos)VeganGluten-free
- 60 gParmesano~62 cal/por porción(recién rallado)Gluten-free
- 30 gMantequilla dulce~56 cal/por porciónGluten-free
- 1 tbspAceite de oliva virgen extra~34 cal/por porciónVeganGluten-free
- 2 pieceAjo~2 cal/por porción(finamente picado)VeganGluten-free
- 1 pinchNuez moscada~1 cal/por porciónVeganGluten-free
- 1 pinchSal marina grisVeganGluten-free
- 1 pinchPimienta negra molidaVeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Blanquear las espinacas
Sumerge las espinacas en agua hirviendo con sal durante 1 minuto. Enfríalas de inmediato en agua con hielo para mantener ese verde vibrante; luego, escúrrelas con firmeza entre las manos para extraer todo el líquido.
5 minCocer la pasta
Cuece la pasta seca en abundante agua con sal. Retírala un minuto antes del tiempo indicado para que quede al dente. Reserva un cazo del agua de cocción antes de escurrirla.
8 minSofreír el ajo y las espinacas
En una sartén amplia, funde la mantequilla con el aceite de oliva. Añade el ajo picado. Cuando empiece a oler a mantequilla tostada y el ajo esté translúcido, incorpora las espinacas picadas groseramente.
2 minEmulsión y acabado
Añade la pasta a la sartén. Vierte el agua de cocción reservada, la nuez moscada y el parmesano. Remueve con energía: el almidón creará una emulsión que envolverá cada pasta en un velo brillante y sedoso.
2 min
Consejos del chef
- •Nunca tires toda el agua de la pasta: su almidón es el secreto para ligar la grasa y el queso en una salsa suave y fluida.
- •Escurre las espinacas como si fueran una esponja tras el blanqueado; de lo contrario, soltarán agua y arruinarán la textura del plato.
Conservación
Consérvala en el frigorífico hasta por 2 días. Recaliéntala en una sartén con un chorrito de agua para que la salsa recupere su ligereza.