
Pasta con Pollo al Pesto
Trocitos de pollo sellados, dorados por fuera y jugosos por dentro, mezclados con pasta al dente. Una salsa verde cremosa envuelve cada bocado, desprendiendo el aroma vibrante de la albahaca fresca y el queso parmesano.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 500 gFilete de pollo~150 cal/por porción(cortada en cubos de 2 cm)Gluten-free
- 400 gPenne rigate~360 cal/por porción(secos)Vegan
- 60 gAlbahaca~5 cal/por porción(solo las hojas)VeganGluten-free
- 60 gParmesano~62 cal/por porción(rallado)Gluten-free
- 40 gPiñones~71 cal/por porción(tostados)VeganGluten-free
- 2 pieceAjo~2 cal/por porción(sin germen y picado)VeganGluten-free
- 100 mlAceite de oliva virgen extra~225 cal/por porciónVeganGluten-free
- 1 pinchSal marina grisVeganGluten-free
- 1 pinchPimienta negra molidaVeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Sellar el pollo
Calienta un chorrito de aceite en una sartén. Sella los cubos de pollo a fuego alto hasta que se forme una costra dorada y apetitosa. La carne debe sentirse firme pero elástica al tacto.
7 minPreparar el pesto
Tritura la albahaca, los piñones, el ajo y el parmesano mientras viertes el aceite en forma de hilo. Busca una textura ligeramente granulada pero fluida, capaz de napar el dorso de una cuchara.
5 minCocer la pasta
Añade los penne a una olla grande con agua hirviendo y sal. Cocina hasta que estén al dente, con ese punto justo de firmeza en el centro. Reserva un cazo del agua de cocción antes de escurrir.
10 minMezclar y emulsionar
Fuera del fuego, integra la pasta, el pollo y el pesto. Añade un chorrito del agua reservada para aligerar la salsa: debe quedar brillante y envolver cada pieza a la perfección.
3 min
Consejos del chef
- •Nunca calientes el pesto directamente en la sartén; el calor residual de la pasta es suficiente para despertar los aromas sin cocinar la albahaca.
- •El agua de la pasta es rica en almidón; es el ingrediente secreto para lograr que la salsa y la pasta se unan en un abrazo perfecto.
Conservación
Se conserva en la nevera hasta por 2 días. Recaliéntalo suavemente con un toque de agua para recuperar su textura cremosa original.