
Pasta Cremosa con Espinacas
Una salsa sedosa que abraza cada hebra de pasta. El aroma cálido de la nuez moscada se funde con el verde intenso de las espinacas frescas, suavemente salteadas en mantequilla.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 500 gSpaghetti~450 cal/por porción(secos)Vegan
- 600 gEspinaca~51 cal/por porción(frescas, sin tallos)VeganGluten-free
- 1 pieceCebolla amarilla~13 cal/por porción(picada finamente)VeganGluten-free
- 2 pieceAjo~2 cal/por porción(picado)VeganGluten-free
- 30 gMantequilla dulce~56 cal/por porciónGluten-free
- 200 mlNata~124 cal/por porciónGluten-free
- 1 pinchNuez moscada~1 cal/por porción(rallada)VeganGluten-free
- 50 gParmesano~51 cal/por porción(rallado)Gluten-free
- 1 pinchSal marina grisVeganGluten-free
- 1 pinchPimienta negra molidaVeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/5Cocción de la pasta
Sumerge los espaguetis en una olla grande con abundante agua hirviendo con sal. Cocina hasta que estén al dente, es decir, firmes al mordisco.
10 minBase aromática
Derrite la mantequilla en una sartén amplia. Rehoga la cebolla y el ajo picados a fuego suave, dejando que se vuelvan transparentes sin llegar a dorarse.
5 minSalteado de las espinacas
Incorpora las espinacas frescas. Remueve con cuidado hasta que reduzcan su volumen y suelten su jugo, asegurándote de que conserven su color verde vibrante.
5 minLigar con la crema
Vierte la nata (crema de leche) y añade la nuez moscada recién rallada. Deja reducir a fuego lento hasta que la salsa espese y nape el dorso de una cuchara.
3 minEl toque final
Pasa la pasta escurrida directamente a la sartén. Añade el parmesano para que todo se amalgame en una textura cremosa. Sirve de inmediato.
2 min
Consejos del chef
- •Reserva siempre un poco de agua de la cocción: un chorrito añadido a la sartén al final ayuda a que la salsa emulsione y quede más fluida.
- •Si las espinacas sueltan demasiado líquido, presiónalas ligeramente para eliminar el exceso antes de añadir la nata; así evitarás que la salsa quede aguada.
Conservación
Se conserva perfectamente hasta 2 días en la nevera. Recaliéntala a fuego suave con un chorrito de leche para recuperar su cremosidad original.