
Pasta al pesto
Un verde intenso y vibrante que envuelve cada hebra de pasta. El aroma embriagador de la albahaca fresca se funde con el toque picante del ajo y la suntuosidad de un queso curado.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 400 gPasta seca~364 cal/por porción(tipo espagueti o linguine)Vegan
- 2 pieceAlbahaca~1 cal/por porción(fresca, solo las hojas)VeganGluten-free
- 60 gParmesano~62 cal/por porción(finamente rallado)Gluten-free
- 40 gPiñones~71 cal/por porción(tostados)VeganGluten-free
- 2 pieceAjo~2 cal/por porción(sin el germen y picado)VeganGluten-free
- 100 mlAceite de oliva virgen extra~225 cal/por porción(virgen extra)VeganGluten-free
- 1 tbspZumo de lima(para dar frescura)VeganGluten-free
- 1 pinchFlor de sal(para sazonar)VeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Tostar los piñones
Lleva los piñones a una sartén seca a fuego medio. Remuévelos constantemente hasta que luzcan dorados y desprendan su característico aroma tostado. Retíralos de inmediato para frenar la cocción.
5 minPreparar la base verde
Tritura o machaca el ajo junto con la albahaca, los piñones y el aceite de oliva. La mezcla debe quedar granulada pero bien emulsionada. Añade unas gotas de zumo de limón para fijar el color verde y aportar un toque sutil de acidez.
5 minCocer la pasta
Sumerge la pasta en una olla grande con agua hirviendo y sal. Cocínala hasta que esté al dente: debe ofrecer una ligera resistencia al morderla. Antes de escurrirla, reserva un poco del agua de cocción.
10 minAmalgamar y servir
Mezcla la pasta caliente con el pesto y el parmesano rallado. Vierte un cazo pequeño del agua de cocción para aligerar la salsa. Remueve con energía: la salsa se volverá cremosa y abrazará perfectamente cada filamento de pasta.
5 min
Consejos del chef
- •Jamás calientes el pesto en una sartén; el calor excesivo destruye el aroma de la albahaca y la oxida hasta ponerla negra.
- •El agua de la pasta es el gran secreto: su almidón ayuda a crear una emulsión que hace que la salsa se adhiera de maravilla a la pasta.
Conservación
El pesto se conserva bien 2 días en la nevera cubierto con una fina capa de aceite, pero la pasta debe disfrutarse inmediatamente una vez mezclada.