
Msemmen con Miel
Exquisitos panes planos de forma cuadrada y masa hojaldrada, con una corteza dorada y crujiente que resguarda capas interiores suaves y ligeras. El aroma de la mantequilla tibia y la miel fundiéndose sobre la sémola tostada es simplemente irresistible.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 300 gHarina de trigo~263 cal/por porción(tamizada)Vegan
- 200 gSémola de trigo duro~175 cal/por porción(fina)Vegan
- 1 tspSal marina grisVeganGluten-free
- 250 mlAgua mineral(tibia)VeganGluten-free
- 100 mlAceite de girasol~225 cal/por porción(para trabajar la masa)VeganGluten-free
- 50 gMantequilla dulce~94 cal/por porción(derretida)Gluten-free
- 4 tbspMiel~50 cal/por porción(para acompañar)Gluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Amasado de la masa
Mezcla la harina, la sémola y la sal. Incorpora el agua gradualmente y amasa con energía hasta que la masa esté lisa, elástica y no se pegue a los dedos. La textura ideal debe ser tan suave como el lóbulo de la oreja.
15 minReposo y boleado
Divide la masa en bolas del tamaño de una mandarina. Úntalas con un poco de aceite para evitar que se resequen y se forme costra. Deja que reposen durante 20 minutos para que el gluten se relaje y sea fácil de estirar.
20 minEl arte del plegado
Estira cada bola sobre una superficie aceitada hasta que esté casi transparente. Espolvorea una lluvia de sémola fina y un poco de mantequilla derretida. Dobla en tercios y luego otra vez en tercios hasta formar un cuadrado perfecto; este paso es la clave para crear las capas.
15 minCocción a la plancha
Aplana ligeramente el cuadrado con las manos. Cocina en una sartén muy caliente; cuando veas que inflan burbujas y aparecen motas doradas, dales la vuelta. Deben quedar bien sellados y crujientes por fuera pero fundentes en el centro.
10 min
Consejos del chef
- •Si notas que la masa se desgarra al estirarla, es señal de que necesita unos minutos más de reposo.
- •El verdadero truco para un laminado definido es el sutil espolvoreado de sémola seca entre cada doblez.
Conservación
Se mantienen perfectos hasta 2 días envueltos en un paño de tela limpio. Para disfrutarlos de nuevo, caliéntalos en la sartén sin añadir grasa para recuperar su textura crujiente original.