
Miyukguk: Sopa Coreana de Algas con Ternera
Un caldo claro y profundo donde la textura sedosa de las algas se funde con la ternera más tierna. El aceite de sésamo tostado aporta una base de frutos secos que amalgama a la perfección todos los matices del umami.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 30 gAlga wakame~3 cal/por porción(secas)VeganGluten-free
- 200 gRib eye de ternera~99 cal/por porción(cortada en láminas finas)Gluten-free
- 2 pieceAjo~2 cal/por porción(finamente picado)VeganGluten-free
- 2 tbspAceite de sésamo~68 cal/por porciónVeganGluten-free
- 3 tbspSalsa de soja coreana~6 cal/por porciónVegan
- 1.5 LAgua mineralVeganGluten-free
- 1 pinchSal marina grisopcionalVeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/5Rehidratar las algas
Sumerge las algas secas en un bol grande con agua fría. Deja que reposen unos 15 minutos hasta que doblen su tamaño y estén flexibles. Enjuágalas bien, escúrrelas presionando con las manos y trocéalas de forma tosca.
15 minSellar la carne
En una olla, calienta el aceite de sésamo. Añade la ternera cortada en láminas finas y el ajo picado. Saltea a fuego vivo hasta que la carne esté dorada y el ajo desprenda todo su aroma.
5 minSaltear las algas
Incorpora las algas a la olla. Remueve con energía durante 2 minutos para que las fibras se impregnen bien con la grasa de la carne y el perfume del aceite de sésamo.
2 minCocinar el caldo a fuego lento
Vierte el agua y la salsa de soja. Lleva a ebullición y, acto seguido, reduce el fuego. Cocina con la tapa puesta hasta que el caldo se torne ligeramente opaco y las algas estén extremadamente tiernas.
30 minSazón final
Prueba el caldo y ajusta con un toque de sal si fuera necesario. La sopa debe ofrecer un sabor marino equilibrado por la sapidez de la soja.
3 min
Consejos del chef
- •No te saltes el paso de saltear las algas en el aceite; es el secreto para que el sabor se desarrolle plenamente.
- •Si tienes caldo dashi a mano, úsalo en lugar de agua para obtener un fondo mucho más intenso y profesional.
Conservación
Se mantiene de maravilla hasta 3 días en el frigorífico. De hecho, los sabores suelen ganar cuerpo y mejorar al día siguiente.