
Miyeok-guk (Sopa de algas y ternera)
Un caldo transparente y profundo donde las algas se vuelven suaves y sedosas. La ternera, sellada previamente, aporta un bocado tierno y un umami intenso que equilibra a la perfección las notas yodadas.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 30 gAlga wakame~3 cal/por porción(secas, para hidratar)VeganGluten-free
- 200 gMorcillo de ternera~90 cal/por porción(cortado en cubos pequeños)Gluten-free
- 2 pieceAjo~2 cal/por porción(finamente picado)VeganGluten-free
- 1 tbspAceite de sésamo~34 cal/por porciónVeganGluten-free
- 2 tbspSalsa de soja coreana~4 cal/por porciónVegan
- 1.5 LAgua mineralVeganGluten-free
- 1 pinchSal marina grisopcionalVeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/5Hidratar las algas
Sumerge las algas wakame en abundante agua fría durante 15 minutos. Verás cómo triplican su tamaño y cobran un color verde vibrante. Escúrrelas apretando con fuerza para eliminar el exceso de agua y pícalas de forma tosca.
15 minSellar la carne
Calienta el aceite de sésamo en una olla. Añade el morcillo de ternera cortado en dados pequeños, de un solo bocado. Saltea hasta que la carne cambie de color y libere sus jugos, sin necesidad de dorarla en exceso.
5 minRehogar las algas
Incorpora las algas escurridas a la olla con la carne. Remueve con energía durante 2 minutos; el aceite de sésamo debe impregnar cada trozo para fijar y amalgamar los aromas del mar y la tierra.
2 minCocción a fuego lento
Vierte el agua mineral y lleva a ebullición. Retira con cuidado la espuma e impurezas que suban a la superficie para que el caldo quede cristalino. Añade el ajo picado, baja el fuego y cocina tapado hasta que la carne esté tan tierna que se deshaga en la boca.
30 minSazonado final
Añade la salsa de soja coreana. Prueba y ajusta con una pizca de sal marina si fuera necesario. El caldo debe alcanzar un equilibrio perfecto entre el punto salino de la soja y el dulzor natural de las algas.
3 min
Consejos del chef
- •No te saltes el paso de rehogar las algas en aceite de sésamo; es el secreto para que el caldo tenga cuerpo y una profundidad que el agua sola no consigue.
- •Si tienes tiempo, deja reposar la sopa una hora y recaliéntala justo antes de servir; los sabores se asientan y el caldo se vuelve aún más intenso.
Conservación
Se conserva perfectamente en la nevera hasta 3 días. Como muchos guisos, el sabor suele mejorar notablemente al día siguiente.