
Lubina a la sal
Una carne nacarada y de jugosidad sublime, resguardada por una costra de sal hermética. El pescado se cocina en su propio vapor, manteniendo intactos sus jugos y aromas marinos más puros.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 1 pieceLubina~108 cal/por porción(entera, eviscerada y con escamas)Gluten-free
- 2 kgSal marina gris(sal gorda)VeganGluten-free
- 2 pieceHuevo~35 cal/por porción(solo las claras)Gluten-free
- 1 pieceLimón~6 cal/por porción(en rodajas)VeganGluten-free
- 1 pieceTomillo~2 cal/por porción(rama fresca)VeganGluten-free
- 2 pieceHoja de laurel~1 cal/por porción(entera)VeganGluten-free
- 50 mlAgua mineralVeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/5Preparación de la costra
En un cuenco grande, mezcla la sal gorda con las claras de huevo y un chorrito de agua mineral. La textura debe ser similar a la de la arena de playa mojada, capaz de mantener la forma al apretarla con la mano.
5 minAromatizar el pescado
Lava la lubina y sécala a conciencia con papel de cocina. Introduce rodajas de limón, tomillo y laurel en su interior. Es vital no desescamar el pescado: las escamas protegen la carne y evitan que absorba un exceso de sal.
5 minEl encamisado
Sobre una bandeja de horno, crea una base de sal de un centímetro de grosor. Reposa el pescado encima y cúbrelo totalmente con el resto de la sal. Presiona firmemente con las manos para sellarlo, asegurándote de que no quede ningún hueco visible.
10 minHorneado y reposo
Hornea a 220 °C. La costra debe endurecerse hasta quedar rígida al tacto. Tras el horneado, deja reposar el pescado 5 minutos fuera del horno; el calor residual terminará de cocinar la espina central de forma delicada.
35 minApertura de la coraza
Rompe la costra con un cuchillo pesado o una maza pequeña. Retira los bloques de sal y la piel, que se desprenderá casi sola. Extrae los lomos con cuidado, evitando que los granos de sal entren en contacto con la carne limpia.
5 min
Consejos del chef
- •Si es posible, pide que limpien el pescado por las agallas para mantener el vientre cerrado y evitar que la sal penetre en la carne.
- •No retires las escamas; funcionan como un escudo térmico que mantiene la jugosidad y el punto de sal perfecto.
- •Sabrás que está lista cuando la costra suene hueca al golpearla ligeramente y presente un tono apenas tostado.
Conservación
Degustar inmediatamente tras romper la sal. El pescado pierde su humedad característica muy rápido una vez fuera de su protección.