
Linguine con Gambas al Ajillo y Limón
Una pasta brillante bañada en una emulsión de vino blanco y aceite, coronada con gambas firmes y nacaradas. El aroma del ajo dorado y la vibrante acidez del limón despiertan todos los sentidos en cada bocado.
0Nutrición (por ración)
Ingredientes
- 400 gLinguine~360 cal/por ración(secos)Vegan
- 300 gGamba~74 cal/por ración(peladas)Gluten-free
- 3 ud.Ajo~3 cal/por ración(finamente picado)VeganGluten-free
- 3 cda.Aceite de oliva virgen extra~101 cal/por raciónVeganGluten-free
- 50 mlVino blanco seco~7 cal/por raciónVeganGluten-free
- 1 ud.Limón~6 cal/por ración(exprimido)VeganGluten-free
- 0.5 ud.Perejil liso(picado)VeganGluten-free
- 1 pizcaChileopcional(en polvo)VeganGluten-free
- 1 pizcaFlor de salVeganGluten-free
- 0.5 cdta.Chile en hojuelas~2 cal/por raciónVeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Cocer la pasta
Sumerge los linguine en una olla grande con agua hirviendo y sal. El agua debe estar tan salada como el mar. Cocina hasta que estén al dente, es decir, que aún conserven una ligera resistencia al morder.
10 minDorar el ajo
Mientras se cuece la pasta, calienta el aceite de oliva en una sartén amplia. Añade el ajo picado, el pimentón y las escamas de guindilla. En cuanto el ajo empiece a soltar su aroma y tome un tono ligeramente dorado, pasa al siguiente paso. Ten cuidado: si se tuesta demasiado, se volverá amargo.
3 minSaltear las gambas
Sube el fuego y añade las gambas a la sartén. Verás cómo se curvan y se vuelven opacas en cuestión de segundos. Desglasa inmediatamente con el vino blanco y deja que reduzca a la mitad, hasta que la salsa cubra ligeramente el fondo de la sartén.
3 minEl ligado final
Escurre la pasta reservando un poco del agua de cocción. Vierte los linguine en la sartén junto con el perejil y el zumo de limón. Remueve con energía para crear una emulsión cremosa que abrace la pasta por completo.
2 min
Consejos del chef
- •Nunca enjuagues la pasta bajo el grifo; el almidón es el secreto para que la salsa se adhiera perfectamente.
- •Reserva siempre una taza del agua de cocción para aligerar la salsa en el último momento si queda demasiado seca.
Conservación
Es preferible consumirlo al momento. Las gambas adquieren una textura correosa y pierden su jugosidad al recalentarlas.