
Kolokithokeftedes (Buñuelos griegos de calabacín)
Una corteza dorada y crujiente que esconde un corazón fundente de calabacín y hierbas frescas. El aroma embriagador del eneldo y la menta se libera en cuanto abres uno de estos bocados humeantes.
0Nutrición (por ración)
Ingredientes
- 500 gCalabacín~25 cal/por ración(rallado)VeganGluten-free
- 1 ud.Cebolla~15 cal/por ración(finamente picada)VeganGluten-free
- 1 ud.Ajo~1 cal/por ración(picado)VeganGluten-free
- 1 cda.Eneldo(picado)VeganGluten-free
- 1 cda.Menta fresca~2 cal/por ración(picada)VeganGluten-free
- 1 cda.Perejil liso~1 cal/por ración(picado)VeganGluten-free
- 2 ud.Huevo~35 cal/por ración(batido)Gluten-free
- 100 gHarina de trigo~88 cal/por raciónVegan
- 500 mlAceite de girasol~1125 cal/por ración(para freír)VeganGluten-free
- 1 pizcaSal marina grisVeganGluten-free
- 1 pizcaPimienta negra molidaVeganGluten-free
- 150 gQueso feta~107 cal/por ración(desmenuzado)Gluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Escurrir el calabacín
Ralla el calabacín sin pelar. Añade una pizca de sal y deja que repose unos 20 minutos. La sal ayudará a soltar el agua, un paso crucial para evitar que los buñuelos queden blandos.
20 minExtraer la humedad
Coloca el calabacín rallado en un paño de cocina limpio y aprieta con todas tus fuerzas. La pulpa debe quedar casi seca al tacto para garantizar ese crujido final tan irresistible.
5 minPreparar la masa
En un bol amplio, mezcla el calabacín con la cebolla, el ajo, las hierbas aromáticas y el queso feta desmenuzado. Liga todo con los huevos y el harina, integrando suavemente sin trabajar la masa en exceso.
5 minFritura
Forma pequeñas bolas con ayuda de una cuchara y sumérgelas en el aceite bien caliente. Cuando la corteza luzca un dorado intenso y se sienta firme al tacto, retíralas y déjalas reposar sobre papel absorbente.
10 min
Consejos del chef
- •Exprime el calabacín al máximo; recuerda que la humedad es el enemigo número uno de una textura crujiente.
- •Asegúrate de que el aceite esté exactamente a 180°C; si está frío, el buñuelo absorberá demasiada grasa y perderá su ligereza.
Conservación
Disfrútalos de inmediato para apreciar su textura. Si sobran, puedes congelarlos tras la fritura y recalentarlos en un horno bien caliente.