
Khao Niew Mamuang (Arroz Glutinoso con Mango)
Un arroz glutinoso brillante y perlado, impregnado en una crema de coco dulce con ese toque salino que realza todo el sabor. Las láminas de mango fresco aportan un contraste jugoso y vibrante a la textura suave y tierna de cada grano.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 300 gArroz glutinoso~312 cal/por porción(en remojo)VeganGluten-free
- 400 mlLeche de coco~199 cal/por porción(bien agitada)Gluten-free
- 100 gAzúcar de palma~94 cal/por porción(picado)VeganGluten-free
- 1 pinchFlor de salVeganGluten-free
- 2 pieceMango~71 cal/por porción(laminado)VeganGluten-free
- 2 pieceHojas de pandanoopcional(anudadas)VeganGluten-free
- 1 tbspSemillas de sésamo~23 cal/por porción(tostadas)VeganGluten-free
- 2 tbspFrijol mungo amarillo pelado~26 cal/por porción(tostados o fritos)VeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/5Preparación del arroz
Lava el arroz glutinoso bajo el grifo hasta que el agua salga totalmente transparente. Déjalo en remojo en abundante agua durante al menos 4 horas (lo ideal es toda la noche) para que el grano se hidrate y se ablande perfectamente.
240 minCocción al vapor
Escurre el arroz y colócalo en una vaporera forrada con una tela fina o una hoja de pandano. Cocina al vapor entre 25 y 30 minutos. El arroz debe quedar tierno al morder, pero los granos deben mantenerse enteros, firmes y bien definidos.
30 minInfusión de coco
En un cazo a fuego lento, calienta la leche de coco con el azúcar de palma y la sal marina. Remueve constantemente hasta que todo se disuelva, evitando que llegue a hervir. Añade las hojas de pandano anudadas para que suelten todo su aroma.
10 minMezcla y reposo
Vierte tres cuartas partes de la leche de coco caliente sobre el arroz recién cocido en un bol amplio. Mezcla con movimientos suaves y envolventes. Tapa y deja que el arroz absorba todo el néctar durante 20 minutos hasta que luzca brillante y meloso.
20 minEmplatado y acabado
Pela los mangos y córtalos en láminas uniformes y elegantes. Tuesta los frijoles mungo en una sartén seca hasta que estén muy crujientes. Sirve el arroz templado junto al mango, rocía con el resto de la salsa de coco y corona con las semillas de sésamo y los frijoles para ese toque crujiente tan auténtico.
10 min
Consejos del chef
- •El arroz debe estar recién salido de la vaporera al añadirle la leche de coco; el calor es clave para una absorción total.
- •Si el mango no está en su punto justo de madurez y dulzor, el plato pierde su razón de ser.
- •No omitas la sal: es el ingrediente mágico que despierta la untuosidad y el sabor de la grasa del coco.
Conservación
Disfrútalo de inmediato. El arroz se endurece rápidamente en la nevera y pierde esa textura sedosa e irresistible.