
Kebda Mchermla
Dados de hígado tierno bañados en una salsa roja densa y brillante. La intensidad del ajo y el comino se fusiona con un toque vibrante de vinagre para equilibrar a la perfección la potencia del plato.
Nutrición (por ración)
Ingredientes
- 500 gHígado de cordero~163 cal/por ración(cortado en dados de 2 cm)Gluten-free
- 4 ud.Ajo~4 cal/por ración(finamente picado)VeganGluten-free
- 2 ud.Tomate redondo~18 cal/por ración(rallado y sin piel)VeganGluten-free
- 3 cda.Aceite de oliva virgen extra~101 cal/por raciónVeganGluten-free
- 1 cda.Comino molido~18 cal/por raciónVeganGluten-free
- 1 cda.Paprika dulce~17 cal/por raciónVeganGluten-free
- 1 cdta.Chile en polvo~5 cal/por raciónVeganGluten-free
- 2 cda.Vinagre~1 cal/por raciónVeganGluten-free
- 0.5 ud.Perejil(picado finamente)VeganGluten-free
- 0.5 ud.Cilantro(picado finamente)VeganGluten-free
- 1 pizcaSal marina grisVeganGluten-free
- 1 pizcaPimienta negra molidaVeganGluten-free
- 1 cda.Concentrado de tomate~3 cal/por raciónVeganGluten-free
Instrucciones
0/3Sellar el hígado
Calienta aceite de oliva en una sartén amplia. Sella los dados de hígado a fuego alto hasta que se doren y formen una costra ligera, pero asegurándote de que permanezcan tiernos al tacto. Retira y reserva.
5 minPreparar la chermoula
En la misma sartén, sofríe el ajo picado junto con el comino, el pimentón y el chile en polvo. Cuando el ajo suelte todo su aroma, incorpora el tomate rallado y el concentrado de tomate. Deja reducir a fuego lento hasta que el aceite comience a separarse de la pulpa.
10 minLigar y desglasar
Devuelve el hígado a la sartén para que se integre con la salsa. Desglasa con el vinagre para recuperar todos los jugos del fondo. La salsa debe envolver generosamente cada trozo. Termina espolvoreando las hierbas frescas picadas.
3 min
Consejos del chef
- •Evita cocinar el hígado en exceso para que no adquiera una textura seca o granulosa.
- •El toque de vinagre al final es el secreto clave para realzar los sabores y equilibrar la intensidad de la carne.
Conservación
Se conserva perfectamente en el refrigerador hasta 48 horas. Recaliéntalo suavemente en una sartén con un chorrito de agua para aligerar la salsa y recuperar su textura sedosa.