
Huevos Revueltos con Tomate al Estilo Chino
Huevos revueltos de textura sedosa bañados en una salsa de tomate jugosa y ligeramente dulce. El rojo intenso de los tomates pochados contrasta con el dorado de los huevos, todo coronado con el aroma irresistible del aceite de sésamo.
Nutrición (por ración)
Ingredientes
- 8 ud.Huevo~140 cal/por ración(batidos)Gluten-free
- 6 ud.Tomate en rama~6 cal/por ración(cortados en gajos)VeganGluten-free
- 4 ud.Cebolleta~8 cal/por ración(en rodajas finas)VeganGluten-free
- 4 cda.Aceite de cacahuete~135 cal/por raciónVeganGluten-free
- 2 cdta.Azúcar blanco~10 cal/por raciónVeganGluten-free
- 2 cdta.Salsa de soja~1 cal/por raciónVegan
- 2 pizcaSal marina grisVeganGluten-free
- 2 cdta.Aceite de sésamo~23 cal/por raciónVeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Preparación de los vegetales
Corta los tomates en gajos uniformes. Pica finamente las cebolletas, separando la parte blanca de la parte verde para usarlas en momentos distintos.
5 minEl punto de los huevos
Bate los huevos con una pizca de sal. Calienta el aceite de cacahuete en un wok hasta que empiece a humear ligeramente. Vierte los huevos: deben inflarse al instante. Remueve brevemente y retíralos del fuego mientras sigan muy tiernos y algo líquidos.
2 minCocción de los tomates
En la misma sartén, sofríe la parte blanca de la cebolleta. Añade los tomates y el azúcar. Presiónalos suavemente con la espátula hasta que suelten su jugo y se forme una salsa untuosa que napa la cuchara.
5 minEnsamblaje final
Regresa los huevos a la sartén. Añade la salsa de soja y el aceite de sésamo. Mezcla con movimientos envolventes para que el huevo absorba el jugo del tomate sin secarse. Apaga el fuego en cuanto todo esté integrado.
1 min
Consejos del chef
- •El secreto es el calor del wok: el aceite debe estar a punto de humear para que los huevos se sellen al instante sin pegarse.
- •No cocines los huevos por completo al principio; el calor residual y el jugo del tomate terminarán de darles su punto perfecto.
Conservación
Consumir de inmediato. Los huevos pierden su delicada textura sedosa si se recalientan.