
Ensalada de remolacha asada con queso de cabra
Remolachas asadas al punto, con sus azúcares naturales concentrados para un dulzor profundo. El queso de cabra se funde ligeramente para amalgamar el plato, mientras que la rúcula aporta un contraste fresco y picante irresistible.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 800 gRemolacha roja~80 cal/por porción(entera)VeganGluten-free
- 150 gRulo de cabra~107 cal/por porción(desmenuzado)Gluten-free
- 100 gRúcula~7 cal/por porción(lavada)VeganGluten-free
- 50 gNueces peladas~89 cal/por porción(troceadas)VeganGluten-free
- 1 pieceCebolla roja~13 cal/por porción(en juliana)VeganGluten-free
- 4 tbspAceite de oliva virgen extra~135 cal/por porciónVeganGluten-free
- 2 tbspVinagre balsámico~7 cal/por porciónVeganGluten-free
- 1 tspMostaza~2 cal/por porciónVeganGluten-free
- 1 pinchFlor de salVeganGluten-free
- 1 pinchPimienta negra molidaVeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Asado de la remolacha
Lava las remolachas sin pelar. Envuélvelas en papel de horno y ásalas a 200°C. Estarán listas cuando la hoja de un cuchillo se deslice como si fuera mantequilla.
60 minPreparación de la guarnición
Cuando aún estén templadas, frota la piel de las remolachas para que se desprenda sin esfuerzo. Córtalas en gajos uniformes y pica la cebolla roja en juliana muy fina.
10 minElaboración de la vinagreta
En un cuenco, disuelve la sal en el vinagre balsámico. Añade la mostaza y vierte el aceite de oliva en hilo mientras bates, hasta obtener una emulsión untuosa que nape la cuchara.
5 minMontaje y emplatado
Mezcla las remolachas todavía tibias con la vinagreta. Sírvelas sobre un lecho de rúcula fresca, corona con el queso de cabra desmenuzado y añade las nueces para el contraste crujiente.
5 min
Consejos del chef
- •Tuesta las nueces en una sartén sin aceite durante 2 minutos; esto intensifica sus aceites naturales y su aroma.
- •Aliña las remolachas mientras sigan calientes, ya que así absorberán los matices de la vinagreta mucho mejor.
Conservación
Las remolachas asadas se conservan perfectamente 3 días en el frigorífico. Monta el plato con la rúcula justo antes de servir para mantener su textura tersa.