
Crumble de Frutos Rojos
Jugosos frutos del bosque que se cocinan a fuego lento bajo una costra de galleta mantecosa y crujiente. Los jugos de la fruta burbujean en los bordes, tiñendo el crumble con intensos tonos púrpuras.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 200 gFresa~18 cal/por porción(sin tallo y cortadas por la mitad)VeganGluten-free
- 133.3 gFrambuesa~16 cal/por porción(enteras)VeganGluten-free
- 100 gArándano azul~14 cal/por porción(enteros)VeganGluten-free
- 100 gMora~12 cal/por porción(enteras)VeganGluten-free
- 120 gAzúcar moreno~118 cal/por porción(dividido entre la fruta y la masa)VeganGluten-free
- 1.3 tbspZumo de naranja~2 cal/por porciónVeganGluten-free
- 100 gHarina de trigo~88 cal/por porciónVegan
- 66.7 gCopos de avena~62 cal/por porciónVegan
- 83.3 gMantequilla dulce~156 cal/por porción(fría y cortada en dados)Gluten-free
- 0.7 tspCanela en polvoopcional~4 cal/por porciónVeganGluten-free
- 0.7 pinchSal marina grisVeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/3Prepara la base de fruta
En una fuente para horno, mezcla las fresas, frambuesas, arándanos y moras con el azúcar moreno y el zumo de naranja. La fruta debe quedar bien impregnada y con un acabado brillante.
10 minElabora el crumble
Mezcla la harina, la avena, el azúcar restante y la canela. Incorpora los trozos de mantequilla fría frotando con la punta de los dedos hasta que la mezcla parezca arena gruesa con tropezones del tamaño de un guisante.
10 minMontaje y horneado
Reparte el crumble sobre la fruta sin presionar para que el aire circule libremente. Hornea a 190°C. Estará listo cuando la cubierta esté bien dorada y los jugos de la fruta borboteen por los laterales.
35 min
Consejos del chef
- •El gran secreto de un buen crumble es la mantequilla: tiene que estar muy fría para que no se funda del todo con la harina al manipularla.
- •Si la fruta suelta demasiado jugo, añade una cucharadita de fécula de patata a la mezcla de los frutos rojos para que la salsa espese.
Conservación
Se conserva perfectamente en la nevera hasta 48 horas. Recaliéntalo en el horno a 150°C para devolverle a la costra su textura crujiente original.