
Chae-jorim (Verduras glaseadas al estilo coreano)
Tiernos bastoncitos de rábano y zanahoria bañados en un glaseado oscuro y brillante. La reducción de salsa de soja aporta una profunda nota de umami, equilibrada por el dulzor del azúcar y el irresistible aroma tostado del sésamo.
0Nutrición (por porción)
Ingredientes
- 400 gRábano coreano~18 cal/por porción(pelado y cortado en bastoncitos)VeganGluten-free
- 200 gZanahoria~15 cal/por porción(pelada y cortada en bastoncitos)VeganGluten-free
- 1 pieceCebolla~15 cal/por porción(laminada)VeganGluten-free
- 2 pieceAjo~2 cal/por porción(picado finamente)VeganGluten-free
- 4 tbspSalsa de soja coreana~8 cal/por porciónVegan
- 200 mlAgua mineralVeganGluten-free
- 2 tbspAzúcar moreno~29 cal/por porciónVeganGluten-free
- 2 tbspMirin~10 cal/por porciónVeganGluten-free
- 1 tbspAceite de sésamo~34 cal/por porciónVeganGluten-free
- 1 tspSemillas de sésamo~8 cal/por porciónVeganGluten-free
- 1 pieceChileopcional~2 cal/por porción(sin semillas y picado)VeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Preparación de las hortalizas
Pela el rábano coreano y las zanahorias. Corta las verduras en bastoncitos uniformes de aproximadamente 4 cm de largo y 1 cm de ancho para garantizar que se cocinen de forma homogénea.
10 minBase aromática
Calienta un poco de aceite en una sartén amplia. Sofríe la cebolla laminada y el ajo picado hasta que la cebolla esté transparente. Si prefieres un toque picante, añade el chile en este paso.
5 minCocción y reducción
Vierte el agua, la salsa de soja, el azúcar moreno y el mirin. Lleva la mezcla a ebullición y luego baja el fuego. Cocina tapado a fuego lento hasta que el rábano esté translúcido y la salsa espese lo suficiente como para napar el dorso de una cuchara.
15 minGlaseado final
Retira la tapa y sube el fuego para terminar de reducir la salsa hasta que adquiera una consistencia de sirope. Retira del fuego, añade el aceite de sésamo para dar brillo y decora con las semillas de sésamo.
5 min
Consejos del chef
- •El rábano debe estar completamente translúcido; esa es la señal visual de que ha alcanzado la textura perfecta.
- •No olvides el aceite de sésamo al final; es fundamental para conseguir ese acabado brillante y el aroma característico del plato.
Conservación
Se puede conservar en el frigorífico hasta 4 días. Los sabores se asientan e intensifican con el paso del tiempo.