
Chả mực (Tortitas de calamar vietnamitas)
Deliciosas tortitas de calamar con una textura firme y elástica, fritas hasta alcanzar un dorado profundo. Su intenso aroma a mar se equilibra magistralmente con notas de ajo y pimienta negra.
Nutrición (por ración)
Ingredientes
- 600 gSepia~114 cal/por ración(limpio y bien seco)Gluten-free
- 100 gTocino~203 cal/por ración(cortado en cubitos pequeños)VeganGluten-free
- 2 ud.Ajo~2 cal/por ración(picado finamente)VeganGluten-free
- 2 ud.Chalota~9 cal/por ración(picada finamente)VeganGluten-free
- 2 cda.Salsa de pescado~3 cal/por raciónGluten-free
- 1 cdta.Pimienta negra molida~5 cal/por raciónVeganGluten-free
- 1 cda.Almidón de maíz~14 cal/por raciónVeganGluten-free
- 1 cdta.Levadura química~1 cal/por raciónVeganGluten-free
- 1 ud.Eneldo(picado)VeganGluten-free
- 750 mlAceite de cacahuete~1686 cal/por ración(para freír)VeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/4Preparación del calamar
Limpia bien los calamares retirando la piel, el pico y la pluma. Seca la carne a conciencia con papel absorbente; es vital que el calamar esté perfectamente seco para asegurar una textura firme.
15 minPicado y molienda
Corta el calamar y el tocino de cerdo en cubos pequeños. Pica finamente el ajo y las chalotas. Procesa todo junto o utiliza un mortero hasta obtener una pasta pegajosa y homogénea.
15 minSazonado y aireado
Incorpora la salsa de pescado, la pimienta negra, la fécula de maíz, el polvo de hornear y el eneldo finamente picado. Mezcla con energía de forma manual para incorporar aire a la masa.
5 minFormado y fritura
Forma tortitas de unos 5 cm de diámetro. Calienta el aceite a 170°C y fríelas: deben subir a la superficie, inflarse ligeramente y adquirir un color dorado irresistible.
10 min
Consejos del chef
- •El gran secreto está en el majado: cuanto más trabajes la pasta, más elástica y tersa será la mordida.
- •Si usas procesador de alimentos, hazlo con pulsos cortos para no calentar la carne, lo que arruinaría la textura.
Conservación
Se conservan perfectamente durante 3 días en el frigorífico. Para devolverles su punto crujiente, dales un golpe de calor en la sartén o en el horno bien caliente.