
Brócoli salteado con ajo y salsa de soja
Ramilletes de brócoli de un verde vibrante, aún crujientes, bañados en un glaseado oscuro, intenso y brillante. Predomina el potente aroma del ajo salteado y el toque tostado del sésamo.
Nutrición (por ración)
Ingredientes
- 500 gBrócoli~40 cal/por ración(en ramilletes)VeganGluten-free
- 3 ud.Ajo~3 cal/por ración(finamente picado)VeganGluten-free
- 3 cda.Salsa de soja~6 cal/por raciónVegan
- 1 cdta.Azúcar moreno~5 cal/por raciónVeganGluten-free
- 1 cdta.Almidón de maíz~5 cal/por raciónVeganGluten-free
- 2 cda.Aceite de cacahuete~67 cal/por raciónVeganGluten-free
- 1 cda.Aceite de sésamo~34 cal/por raciónVeganGluten-free
- 1 ud.Chile tailandésopcional~2 cal/por ración(en rodajas)VeganGluten-free
- 15 gJengibre fresco~3 cal/por ración(pelado y finamente picado)VeganGluten-free
Alérgenos
Instrucciones
0/5Preparación del brócoli
Corta el brócoli en ramilletes pequeños y uniformes. Pela el tallo y córtalo en láminas finas para asegurar una cocción homogénea.
10 minBlanquear el vegetal
Sumerge el brócoli en agua hirviendo con sal durante 2 minutos. Refréscalo de inmediato en agua con hielo para fijar la clorofila: el verde debe mantenerse radiante.
5 minElaboración del glaseado
En un bol, mezcla la salsa de soja, el azúcar moreno y la maicena. Remueve con energía hasta que no quede ni un solo grumo.
2 minSofreír los aromáticos
Calienta el aceite de cacahuete en un wok. Incorpora el ajo picado, el jengibre y el chile. En cuanto los aromas impregnen el aire sin llegar a dorarse, estará en su punto.
2 minTrabar la salsa
Añade el brócoli bien escurrido y vierte la mezcla de soja. Saltea a fuego vivo. La salsa debe reducir y espesar hasta que napa y envuelve perfectamente cada ramillete. Remata con el aceite de sésamo.
3 min
Consejos del chef
- •No te pases de cocción en el agua; el brócoli debe quedar al dente, ya que terminará de cocinarse con el calor del wok.
- •Si notas que la salsa queda demasiado densa, puedes aligerarla con una cucharada del agua de la cocción.
Conservación
Se conserva perfectamente 48 horas en la nevera. Recaliéntalo rápidamente en una sartén para preservar su textura crujiente.